Madrid, 8 de febrero de 2016.  Elegir un hogar para las personas mayores es un reto al que se enfrenta la mayor parte de la población en algún momento de su vida, bien para uno mismo o bien para un familiar. El Grupo Adavir, empresa especializada en la gestión de centros para mayores y atención sociosanitaria en la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha, ha detectado que existe un importante desconocimiento sobre los factores prioritarios que se deben tener en cuenta para escoger el centro que garantice las condiciones idóneas del día a día del residente.

¿Qué localización elijo? ¿Cuál es la mejor relación calidad/precio? ¿Existen ayudas públicas? ¿Con qué titulaciones profesionales debe contar la residencia? Para dar respuesta a las principales preguntas que podemos plantearnos cuando iniciamos una búsqueda de centro para mayores, el Grupo Adavir ha elaborado un decálogo de consejos para hacer la elección correcta:

1.- Atención médica 24 horas. Es necesario que el mayor cuente con la garantía de una asistencia sanitaria integral y de rápida actuación en cualquier momento del día.

2.- Buenas conexiones y zonas verdes.  Sobre la localización de la residencia, deberemos valorar las conexiones de transporte que presenta tanto en lo referente al acceso por carretera como al transporte público, para que existan facilidades a la hora de acudir a la misma. Igualmente, es muy recomendable que el centro se encuentre próximo a centros de salud y hospitales, comercios y, en la medida de lo posible, a espacios ajardinados para que el mayor tenga zonas naturales de paseo próximas y disfrute de un entorno fresco y agradable. 

3.- Precio estándar sin grado de dependencia. Es importante que el centro no presente diferenciación de precios por el grado de dependencia del residente, pues es posible que en un futuro necesite de más cuidados y esto repercutiría directamente en un aumento de la tarifa.

4.- Seguridad. La residencia debe asegurar una atención personal centrada en las necesidades y  cuidados específicos del mayor de tal forma que se encuentre en un espacio seguro tanto a nivel físico, como de salud y alimentación. Por ejemplo, es importante que cuente con códigos de acceso en ascensores y puertas para extremar la seguridad de aquellas personas que por razones de salud se encuentren desorientadas, ventanas de control de sueño, suelos antideslizantes…

5.- Ayudas públicas. Busca la orientación y ayuda de los trabajadores sociales de las residencias para recibir información sobre el funcionamiento y tramitación de la Ley de la Dependencia, la cumplimentación de la solicitud para centros con plazas concertadas y autorizadas para el Cheque Servicio. El centro debe ofrecer una información completa de los servicios, ayudas públicas y tarifas que ofrece así como facilitar a los familiares el Reglamento de la residencia, e informar de los Planes de Atención Individualizada.

6.- Amplio horario de visitas. El centro elegido debe tener un horario extenso, flexible y cómodo para facilitar la visita de familiares y amigos. 

7.- Fomento del envejecimiento activo. Es importante que los residentes cuenten con actividades que les permitan relacionarse con el entorno y participar en talleres y visitas colectivas de ocio y cultura.

8.- Accesibilidad y prestaciones del edificio. Espacios amplios y luminosos, sin barreras arquitectónicas que permitan la fácil circulación y con una decoración atractiva. Además, debemos valorar que cuente con salas de uso común, como un salón de actos o una biblioteca, y que los dormitorios sean confortables, con aseos adaptados, silenciosos y con espacio, garantizando un día a día cálido y de calidad que, en definitiva, haga que el residente se sienta en un hogar. Se recomienda tener en cuenta los Certificados de Calidad de los centros, pues son determinantes a la hora de hacer una buena elección.

9.- Equipo multidisciplinar. El centro debe contar con un amplio equipo de profesionales expertos en diferentes disciplinas, siendo necesarios los siguientes trabajadores: médicos, enfermeros, auxiliares de enfermería, trabajadores sociales, psicólogos, terapeutas ocupacionales, nutricionistas, fisioterapeutas y podólogos. 

10.- Menú amplio y controlado. Además de la elaboración en cocina propia, la supervisión del menú por un experto en nutrición y la variación de las propuestas de platos es imprescindible, así como que la residencia lleve a cabo controles nutricionales y ofrezca varias opciones diarias para que el residente pueda comer según sus gustos.

“Es importante visitar previamente las instalaciones acompañados, siempre que sea posible, del futuro residente. Además, es fundamental sentir cercanía y confianza por parte del equipo técnico y empleados, así como elegir un centro en el que se perciba un buen ambiente entre trabajadores y residentes.”, explica Virginia González, adjunta a Dirección del Grupo Adavir.

Imagen principal: Adavir Getafe

No Hay Más Artículos