Como todxs sabemos, la complejidad de la sexualidad es grandísima, precisamente porque está muy condicionada por los comportamientos sociales y por las culturas en general. En todo el mundo, y particularmente en Perú y Latinoamérica – sociedades en su mayoría aún conservadoras y patriarcales -, sigue “pareciendo” que a partir de “cierta edad” no tenemos sexualidad ni relaciones sexuales. El rechazo sigue todavía existiendo por parte de la sociedad a las distintas manifestaciones de afectos entre parejas de personas adultas mayores. Por el contrario, cabe recalcar, que la sexualidad, y dentro de ella la orientación sexual no entiende de edades, así como tampoco lo hace el amor o el deseo.

Entonces, si es sabido que aún están fuertemente arraigados mitos al respecto de la sexualidad en las personas adultas mayores – PAM -, éstos aun los son más hacia las PAM Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales, Intersexuales, Queer -LGTBIQ-. No sólo es éste un colectivo vulnerabilizado y abandonado por la sociedad mayoritaria, sino en particular también por el mismo colectivo LGTBIQ. Existe así una gran invisibilización de ellxs a nivel social, del Estado, de las estadísticas, y consecuentemente a nivel de las Políticas Públicas. Sin embargo se encuentran sin recursos específicos y adecuados para el soporte de sus necesidades y demandas particulares y colectivas, por Derechos.

Una persona adulta mayor LGTBIQ que ha sido y es generalmente invisible, cuando resulta visible, lo es en peores formas de discriminación, estigmatización y desigualdad social, económica y de beneficios de las que ya vivieron. Por ejemplo, en su vida laboral activa, en la que en muchos casos el salario y las prestaciones fueron menores a los de sus colegas heterosexuales por el hecho de tener una orientación sexual distinta. En su gran mayoría, con vidas marcadas por la represión por pertenecer a la “minoría LGTBIQ”; muchxs habiendo vivido su sexualidad, orientación sexual e identidad de género de forma invisible y bajo la fuerte persecución y crímenes de odio.

Sigue pareciendo que a partir de “cierta edad” no tenemos sexualidad ni relaciones sexuales

Hay personas que siguen sin atreverse a visibilizarse públicamente, a “salir del clóset”. Otras personas que con un gran esfuerzo y lucha lograron vivir parte de sus vidas “fuera del clóset” ahora tienen que regresar a él, y volver a vivir con miedo. A lxs mayores LGTBIQ, por ejemplo, en las instituciones como CARPAM – Centros de Atención Residencial para Personas Adultas Mayores – no les permiten vivir su orientación sexual e identidad sexual o de género en libertad, habiendo muchos prejuicios y desconocimiento por parte de los/as profesionales y funcionarios. Solo en Argentina hay recientemente una experiencia de Centros Integrales para personas adultas mayores de este colectivo.

Es importante tener en cuenta que las personas adultas mayores LGTBIQ de la actualidad fueron aquellxs que hace poco más de 30 años eran lxs jóvenes LGTBIQ que vivieron el descubrimiento del VIH/SIDA, pasando por la oleada de homofobia más grande que habrían de tener en esos tiempos. A pesar de esto, son quienes habrían de iniciar las primeras luchas como colectivo por sus Derechos y el pleno ejercicio de éstos, luchas que con el paso del tiempo poco a poco han tenido logros muy importantes en algunos más que en otros países latinoamericanos, de acuerdo a estudio del Argentino Carlos Figari como son:

  • La obtención de personería jurídica en Brasil en 1983, y en base a muchas presiones en Argentina en 1989.
  • Normativa específica antidiscriminatoria, con diferentes matices, en Uruguay, México, Venezuela, Colombia, Antillas Neerlandesas, Aruba, Nicaragua, Argentina (en Buenos Aires y algunas ciudades) y en Brasil donde algunos Estados la reconocen constitucionalmente;
  • La prohibición de la discriminación laboral en ámbitos públicos en Venezuela, Argentina, Costa Rica, Paraguay y Puerto Rico.
  • La inclusión de la Orientación Sexual como causal para pedir amparo en casos de discriminación en Perú, Ecuador, Uruguay y México.

Cabe señalar que el Matrimonio Igualitario que se logrando en algunos países de nuestra Región por lo mismo que es un logro reciente, muchas personas mayores no han tenido la oportunidad de concretizarlo. Sin embargo, no queda ahí porque la Agenda  es bastante amplia, y como hay un gran porcentaje de jóvenes de orientación sexual LGTBIQ , así como población adulta mayor LGTBIQ que está viviendo más años, es preciso promover y garantizar el desarrollo de políticas con una visión prospectiva y para todas las edades de acuerdo al ciclo vital. Sigue siendo un importante paso la ratificación de la “Convención Interamericana de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos”, donde de acuerdo a la abogada promotora de la misma, Mónica Coronado, se incluye a la población de adultxs mayores LGTBIQ. Fue aprobada el año pasado por la Organización de Estados Americanos, pero en Perú aún no ratifica para su efectiva aplicación en la normativa del país.

Hasta que perdamos la vergüenza de sentirnos viejas no habrá un pensamiento político de la vejez

En base a diversos diálogos que he tenido al respecto del tema, puedo concluir que aún hay un reto grandísimo para Latinoamérica y mi país, porque hay una tendencia viejista de negación de la propia edad. Son las consideraciones hechas en torno a ella, en la medida que consideran que la sensualidad y la belleza se conjugan exclusivamente con la edad “joven”, ¿acaso no se manifiesta de igual forma en las personas mayores LGTBIQ?. En este sentido, me parece importante citar a la historiadora inglesa Jean Franco, que en Debate Feminista señalaba: “Hasta que perdamos la vergüenza de sentirnos viejas no habrá un pensamiento político de la vejez” (2010). Cuando perdamos esa vergüenza todxs podrán ejercer su derecho a vivir su identidad y su sexualidad con dignidad, así como podremos a nivel de las leyes, reglamentos y políticas públicas vivir con respeto a la diversidad, los Derechos y la justicia social.

Texto: Haydee Chamorro García. Trabajadora Social. Perú

Imagen: Mara Rengiffo. Marcha por el orgullo LGTBIQ del 2013 en Lima


FIGARI, C. El movimiento LGBT en América Latina: Institucionalizaciones oblicuas.