No es común que en un foro sanitario inviten a un profesional de la comunicación como así ha ocurrido en esta ocasión. Nuestro compañero, Francisco Olavarría Ramos acudió a la I Jornada “Empoderamiento de la enfermería en el envejecimiento” en el Hospital Universitario Infanta Sofía de Madrid para hablar sobre derechos y orgullo.

El actual gerente del Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia, propuso a la organización el siguiente título para su ponencia Envejecer es un derecho y que sea saludable nuestra misión”.

Comenzó su presentación con una posición rotunda, de humildad, que marcaría todo su relato: “aquí no vengo en calidad de profesional que trabaja en temas de dependencia o discapacidad, vengo como hijo, cuidador ‘formal’ y persona frágil que ha cuidado mal”. Sobre la pantalla, el motivo de su viraje profesional, su padre médico al que dedicó su ponencia.

Como experimentado profesional del lenguaje advirtió a la audiencia del peligro de las frases hechas que “cualquiera de nosotros, entienden como vacías, también las personas mayores’. Frases como ‘a tu edad es normal que te duela todo’, ‘señora, tiene una espalda de 70 años’…, pues como dijo Olavarría, “la edad siempre es un mal diagnóstico”. Observaciones que ha recogido durante sus años de voluntario en Cáritas en el programa de acompañamiento a personas hospitalizadas o de las que han surgido como familiar y amigos de personas mayores, en especial, usuarios de estos servicios sociosanitarios.

Entre el público, al que hizo participe de su comunicación, voces asentían que esta forma de cuidar a través de las relaciones, no aporta beneficios a las personas que atienden. Mas bien, al contrario. Como le reconocieron también, tras su intervención.

Su activismo es bien conocido, pero su ímpetu, rigor y sensibilidad cautivaron a la audiencia reunida por las siguientes entidades: Colegio Oficial de Enfermería de Madrid, Colegio de Enfermería de Álava, Asociación Madrileña de Enfermería Gerontológica y la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.

Finalizando su intervención en el hospital que considera su segundo hogar, retomo el lema de la Jornada para compartir su apreciación sobre lo que significa sentirse poderoso, “El empoderamiento como profesionales válidos y valiosos vendrá sólo si asumimos la humildad que reside en cada uno de nosotros”, terminando con un aplauso agradecido y sincero hacia las enfermeras que nos cuidan tan bien y hoy estaban entre el público.

Tras la participación de nuestro compañero, que no dejó indiferente a la audiencia, Blanca Echazarreta, Coordinadora del Grupo de Trabajo de Enfermería Geriátrica de la SEGG clausuró la Jornada haciendo la confesión sobre cómo de diferente se ve la profesión cuando pasas a recibir los cuidados por el sistema sanitario. En su caso, con la emocionante historia de sus padres ya mayores.

Cuidarnos es tarea de todos, pero la vocación y la identidad de cualquier enfermera que se precie.

Entre mucha emoción, reflexión y reivindicación se trataron otros temas como los nuevos modelos de atención al paciente geriátrico, la investigación en la Enfermería o el envejecimiento en las personas con discapacidad intelectual.

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