La música tiene un papel central en la sociedad humana porque evoca con una enorme fuerza los sentimientos y afecta a las actividades e interacciones sociales. El estudio de la influencia de la música se ha incrementado en gran medida con el conocimiento de la emoción en el cerebro. Estudios recientes demuestran efectos dramáticos en todas las regiones del cerebro que están relacionadas con la emoción de la amígdala, el hipotálamo, el hipocampo, el núcleo accumbens y regiones críticas de la corteza incluyendo ínsula, la corteza cingulada y orbitofrontal. Esto demuestra que la música estimula emociones a través de circuitos específicos del cerebro.

La música puede alterar los sentimientos subjetivos; estados fisiológicos a través del sistema nervioso autónomo y endocrino; respuestas motoras del cuerpo tales como la sonrisa; y el movimiento de todo el cuerpo mediante el baile, el ritmo y la interacción con instrumentos musicales.

Regiones límbicas

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Las regiones cerebrales límbicas como la amígdala son una parte importante del estímulo emocional de la música. Además, la red de recompensa que incluye los centros mesolímbicos de dopamina en el núcleo accumbens son críticos para el placer derivado de  sentir la música. Estos centros son esenciales en todos los demás eventos placenteros, incluyendo los placeres distorsionados de las adicciones. El hipocampo, que es una parte importante de la memoria y el aprendizaje en el cerebro, regulador de los efectos musicales en el compromiso social y el apego. La función del hipocampo es más que la influencia de las memoria sobre los estados emocionales.

Estimulación de sistemas cerebrales inconscientes 

Los circuitos cerebrales inconscientes del sonido parecen ser muy antiguos en la evolución. El sistema para la audición de sonidos evolucionó a partir de la red cerebral vestibular que responde al equilibrio en el espacio. El sistema vestibular todavía responde de alguna manera al sonido así como al equilibrio. Dos estructuras vestibulares, el sáculo y utrículo, responden a las vibraciones de sonidos. 

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El sistema vestibular tiene una gran influencia sobre el efecto de los sonidos fuertes, especialmente los sonidos muy bajos y los que se producen repentinamente. Los núcleos vestibulares cerebrales, así como los núcleos cocleares auditivos, están conectados a la región del cerebro que activa la vigilia, el sistema reticular. También se mezcla con fibras del sistema autónomo y el sistema que inerva los órganos principales. Esto puede ser experimentado por la falta de equilibrio que causa síntomas gastrointestinales como náuseas.

Pero, las respuestas a la música del sistema de equilibrio producen un efecto de excitación o activación (arousal). El procesamiento de la información del sonido por debajo de la corteza influye en gran medida en la actividad muscular y autonómica y produce un efecto subconsciente de quererse “mover al ritmo.” Este poderoso efecto inconsciente se ha utilizado para ayudar a los pacientes de Parkinson a mejorar a caminar con un latido.

Redes del núcleo emocional

La música estimula todas las regiones del cerebro que se consideran el núcleo de procesamiento emocional.

Amígdala

La amígdala tiene tres capas de neuronas. Es el centro de gran parte de la actividad cerebral relacionada con las emociones.PD-Amygdala_position-300x264

La capa superior de la amígdala recibe señales de los centros de olor, y responde a los rostros, sonidos y música, especialmente la música feliz. Estas respuestas están relacionadas con las emociones vinculadas a los contactos sociales. Al escuchar música alegre se producen fuertes conexiones desde la amígdala impulsadas por la dopamina al núcleo accumbens (centro de la adicción).

Un centro básico de la amígdala, el laterobasal, es la principal forma de información cuando el sonido se integra con otros sentidos. Este centro responde a las señales tanto felices como temerosas. Las señales de los centros corticales superiores se mezclan con este centro de la audición y el input sensorial directo del tálamo.

Música y Emoción
Ha habido varios mecanismos cerebrales complejos y específicos que parecen ser críticos para que la música provoce tales efectos en las emociones humanas. Estos son los efectos directos de la música, incluso sin los efectos adicionales de los recuerdos.

  • La música causa una mayor interacción entre las personas en niveles diferentes.
  • La música crea una tensión que interactúa con el cerebro. 
  • La música produce un contagio emocional.

 

 

Cuanto más se aprende acerca de la música, mayores efectos produce en la evolución, la vida humana y los circuitos del cerebrales. La música juega papeles muy importantes en la sociedad humana, incluyendo la conexión social, el aprendizaje y la felicidad. Desde QMAYOR te invitamos a darle al play y… ¡a disfrutar de la música!