En la actualidad, muchas personas mayores parecen considerar que otras personas de su entorno (normalmente familiares) se ven obligadas a realizar por ellos determinadas acciones que antes podían hacer solos. Estos pensamientos se manifiestan con frecuencia en frases como “soy una carga para los demás”. Probablemente todos aquellos que traten con mayores hayan escuchado en algún momento frases como esta, e incluso puede que el lector las haya experimentado o las haya pensado (por ejemplo “cuando llegue el momento quiero ir a una residencia para no afectar a mis hijos”).

Estas frases pueden llegar a generar un intenso malestar en quienes se identifican con su contenido. Pueden favorecer, incluso, el desarrollo de sentimientos de culpa asociados a sentirse dependiente. A su vez, estos sentimientos de culpa pueden estar ligados al desarrollo de sintomatología depresiva durante la vejez. Por lo tanto, saber qué personas tienen este tipo de pensamientos puede ser importante para reducir su sufrimiento.

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Sentirse dependiente es especialmente frecuente en personas mayores que tienen algún grado de dificultad funcional, pero también ocurre en personas que no tienen esta dificultad. Por lo tanto, parece que además de la capacidad del individuo para realizar las actividades básicas de la vida diaria, otros factores pueden influir en sentirse una carga. Parece tener un papel especialmente relevante la percepción de control que la persona mayor percibe de su entorno. Las personas que creen que son o pueden ser una carga para los demás pueden ver reducida su capacidad para influir o controlar su entorno, incrementando la probabilidad de manifestar síntomas depresivos. Estas cuestiones reflejan el potencial de la psicología para desarrollar terapias enfocadas a factores psicológicos que intervienen en la percepción de control durante la vejez, incluidas la percepción de ser una carga o las creencias erróneas acerca del envejecimiento.

Además de lo mencionado, otras cuestiones, como por ejemplo los sentimientos de ansiedad o preocupación de muchas personas mayores, deberían ser estudiadas en mayor profundidad con el objetivo final de poder ofrecer terapias psicológicas adaptadas a las mismas. Con este objetivo se está realizando en la actualidad un proyecto en la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid), con el que se espera poder contribuir a reducir la escasez de intervenciones psicológicas disponibles para este grupo poblacional en el que los problemas psicológicos, como la depresión o la ansiedad, pueden tener efectos mucho más perjudiciales que en otros grupos de edad.

María del Sequeros Pedroso Chaparro. Psicóloga. Miembro del equipo de investigación Cuidemos, Universidad Rey Juan Carlos.

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