Siempre lo había dicho mi madre. ¡Ay que ver, esta Naomi Campbell no envejece! En el mundo anglosajón lo sintetizan así Black Don’t Crack y parece que algo de cierto hay. Los expertos nos lo aclaran.

Por un lado, las pieles negras y asiáticas tienden a tener una capa de dermis más gruesa en comparación con la piel blanca y esto implica mayor colágeno, lo cual  retrasa los signos visibles del envejecimiento.

A ver, una lección rápida de ciencias. Todo el mundo tiene melanina en la piel. Es el pigmento que da nuestro color de piel. Hay diferentes tipos, los dos tipos principales son eumelanina y feomelanina. Eumelanin es el pigmento que hace que nuestra piel más oscura, y es también el que protege nuestra piel de la radiación UV, mientras que la feomelanina le da a la piel sus tonos rojos o rosados.

La melanina es un pigmento pegajoso producido por su piel que funciona como protector solar, protegiendo la piel de los rayos UV. Cuanto más eumelanina produzca su cuerpo, más oscura será su piel. Se trataría de una capa de ozono natural. Los blancos -como los suizos o los irlandeses- tienen una producción muy pequeña de melanina, mientras que las personas étnicamente asiáticas producen un tipo de melanina ligeramente diferente llamado feomelanina.

Por otro lado, existe un tipo de envejecimiento que puede aminorarse con más efectividad. Hablamos de aquel que se da de forma prematura como resultado de los malos hábitos de vida y otros factores externos que afectan la calidad de la piel.

Consejos:

1. Dormir bien

2. Alimentación equilibrada

3. Protegerse del sol

4. Hacer ejercicio regular

5. No fumar

6. Reirse de todo, hasta de las arrugas 🙂

Reducir los signos del envejecimiento resulta más difícil que prevenirlos. Por eso, en lugar de esperar a que aparezcan, lo mejor es empezar a actuar antes para reducir el impacto negativo de los factores que los desarrollan. Prevención siempre.