La memoria humana es un complejo sistema cognitivo cuya estrecha relación con las funciones ejecutivas hace que, en muchas ocasiones, un déficit mnémico lleve aparejadas dificultades para operar con contenidos correctamente almacenados. Los tests de memoria tradicionales, que se centran más en el almacenamiento de la información que en su procesamiento, pueden ser poco sensibles tanto al funcionamiento cotidiano de los sujetos como a los cambios originados por los programas de rehabilitación. 

Una revisión ha estudiado la evaluación neuropsicológica de la memoria basada en entornos de realidad virtual y ha analizado los tests existentes para la evaluación del aprendizaje, memoria prospectiva, episódica y espacial, así como los intentos más recientes de realizar una evaluación integral de todos los componentes de la memoria.

Según los investigadores, hay abundante evidencia acerca de la necesidad de mejorar la evaluación de la memoria mediante tests que ofrezcan una mayor validez ecológica, con información que pueda presentarse en varias modalidades sensoriales y que se produzca de modo simultáneo, tal como sucede en la vida real, con la presencia gradual y controlada de distractores. En este sentido, la realidad virtual puede aportar el puente necesario entre los tests neuropsicológicos convencionales y la observación comportamental en contexto real. 

De los estudios que han ligado el estudio de la memoria cotidiana o de la memoria prospectiva con la realidad virtual, los autores citan tres aspectos positivos que aporta dicho procedimiento:

– Permite verse a sí mismo interactuando en el en­torno, de manera similar a la vida real.

– Garantiza un entorno seguro en el que se pueden evitar situaciones imprevistas, ajenas a la evaluación, que puedan interferir negativamente.

– Permite a la persona realizar la tarea sin esfuerzo físico y escasa in uencia del posible déficit motor, al mismo tiempo que puede controlarse la presencia y nivel de distractores.

Para po­der usarse de manera amplia, estas tecnologías ne­ cesitan adaptarse a las necesidades clínicas especí­ficas, resolver problemas técnicos y superar las ba­rreras que los profesionales sanitarios mantengan ha­cia ellas.

Referencias:

Díaz-Orueta U, Climent G, Cardas- Ibáñez J, Alonso L, Olmo-Osa J, Tirapu-Ustárroz J. Evaluación de la memoria mediante realidad virtual: presente y futuro. Rev Neurol 2016; 62: 75-84.