Casi medio millón de personas mueren, anualmente en el mundo, por una caída

Cada año se producen en el mundo alrededor de 37,6 millones de caídas.

Según la Organización Mundial de la Salud los afectados principales son personas mayores de 60 años.

Se trata, de un “importante” problema de salud pública ya que suponen la segunda causa mundial de fallecimiento por lesiones no intencionales, por detrás de los traumatismos causados por el tránsito.

La edad es uno de los principales factores de riesgo de las caídas, siendo los ancianos los que corren mayor riesgo de muerte o lesión grave por caídas

La introducción en nuestras casas de aparatos mecánicos y eléctricos, la gran cantidad de medicamentos que almacenamos, los productos de limpieza y plaguicidas, nos proporcionan, además de bienestar y progreso, riesgos. Esto hace que nuestro hogar pueda convertirse a veces en una trampa.

¿Quién tiene más riesgo?

NIÑOS: En cuanto a los accidentes infantiles, la casa, la guardería, la calle y el colegio, son los lugares en los que niños y niñas están expuestos a sufrir un accidente inesperado, principal causa de mortalidad infantil. La excesiva protección de los padres puede convertirles en inseguros, pero de cualquier modo, existen normas de pro tección que debemos tener en cuenta.

ANCIANOS: En las personas mayores es natural la pérdida de control del equilibrio, las dificultades en el andar y la disminución de la visión. Por otra parte, los obstáculos que pueden encontrar en el hogar, como suelos resbaladizos, baños mal equipados, escaleras mal iluminadas, contribuyen a que las caídas sean los accidentes más frecuentes que sufren los ancianos en el hogar.

AMAS DE CASA: Las mujeres, sobre todo las mayores de 45 años, son uno de los grupos de población que más lesiones sufren dentro del hogar. La cocina es uno de los escenarios clave para la aparición de estos accidentes.

Accidentes caseros: Cómo actuar

Un hogar aparentemente seguro entraña numerosos riesgos que hay que aprender a reconocer para evitar accidentes de diversas causas: caídas, golpes, quemaduras, heridas, intoxicaciones, etc. Una adecuada educación del niño que le ayude a descubrir los posibles peligros, una buena estructuración del hogar y una organización correcta del trabajo en casa son pautas a seguir para prevenir aquellos percances domésticos que, en numerosas ocasiones, pueden ser mortales.

Cuando el accidente se ha producido, mantener la calma, actuar con rapidez y saber lo que es correcto puede ser vital y reducir las consecuencias.

Dónde y cómo conseguir ayuda

Un buen botiquín de urgencias, en lugar accesible y seguro, alejado de los niños, puede ser de gran utilidad en los primeros momentos.

Los teléfonos de emergencia deben estar colocados en lugar visible:

  • Centro de salud – Urgencias
  • Policía
  • Bomberos
  • Ambulancias

 RECOMENDACIONES

 EN EL HOGAR
  • Mantenga objetos pequeños, botones, pilas o pastillas fuera del alcance de los niños.
  • Los medicamentos y productos de limpieza deben estar guardados en lugar seguro.
  • Vigile a los niños mientras se bañan.
  • Proteja enchufes y electrodomésticos. Revise las instalaciones eléctricas.
  • Asegure ventanas y balcones para que los niños no accedan a ellos solos.
  • Anote en sitio visible el teléfono de URGENCIAS DEL INSTITUTO NACIONAL DE TOXICOLOGÍA:  91.562.04.20 (Madrid)
  • La limpieza de suelos y escaleras puede evitar un gran número de caídas.
 EN LA CALLE 

  • Respete las señales de velocidad y los pasos de peatones

 

 EN VACACIONES
  • Elija un lugar seguro para el baño de los niños.
  • Enséñeles a nadar lo antes posible.
  • Respete el tiempo de la digestión, sobre todo en aguas frías.

*Recuerde: la gran mayoría de los accidentes son evitables

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