Una nueva forma de envejecer con la tecnología como aliada. Por: Mª Ángeles Pozuelo. Psicóloga Clínica del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo (HNP)  – Esta colaboración no pretende ser un estudio exhaustivo sobre las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) sino una aproximación al tema, dado el papel que estas juegan en el envejecimiento activo de los mayores en el siglo XXI.

Las TIC han supuesto una revolución en nuestras vidas, han entrado en nuestros hogares cambiando la forma de relacionarnos con la sociedad y el entorno (uso de internet, correo electrónico, telefonía móvil, conversaciones vía skype, entre otros).

Pero a pesar de las numerosas ventajas que las TIC pueden aportar a los mayores y aunque la difusión tecnológica ha incrementado el uso de internet en muchos sectores de la sociedad, su utilización por parte de los mayores no es universal. Hay una marcada diferencia entre “ricos” y “pobres”y los “usuarios” y “no usuarios” de las TIC en los países más desarrollados. Esto puede ser considerado como una brecha generacional. El último estudio general de medios de abril/mayo de 2010 en España revela que la utilización de internet por las personas de 55 a 64 años es solamente del 7,7%.

Hace unos años era casi impensable ver a un mayor haciendo uso de smartphone, tablet, ebook o enviar un whatsapp.

Si el uso de las TIC contribuye a la calidad de vida de los mayores y a su integración social, en el caso de los mayores en situación de dependencia o diversidad funcional se hace, si cabe, más necesario ya que les permite acceder a recursos independientemente de las barreras arquitectónicas.

La aceptación de las TIC por parte de los mayores

Soy consciente de que cuando hablo de mayores o muy mayores (75+), no todos los mayores parten de los mismos niveles de status, nivel sociocultural, nivel de formación, etc. por lo que el acceso a las TIC será más difícil para uno que para otros. Lleva un tiempo la implementación de las TIC y obtener resultados gratificantes del uso de las mismas (profundizar en intereses y aficiones, relacionarse con otros usuarios, leer la prensa, estar informado, entre otros).

De la “tecnofobia” de los mayores a la “tecnoeuforia” de la sociedad

Un porcentaje no despreciable de mayores son reacios a aceptar introducir la tecnología en su vida cotidiana por inseguridad, “no me veo capaz”; desconocimiento o miedo a ser invadidos en su intimidad y a ser controlados, llegando, incluso, a una tecnofobia.

En contraposición a esa tecnofobia por parte de los mayores, surge una excesiva euforia por las TIC, la tecnoeuforia, en la sociedad actual que sin querer tiende a caer en la negación del factor humano como un valor indispensable en la socialización de los mayores.

No sólo determinadas tareas son difíciles de llevar a cabo sin la mediación de un contacto humano sino que éste debería primar por encima de la tecnología.

Las limitaciones de los mayores para acceder a las TIC son:

  • sensoriales (visuales y auditivas)
  • motoras (en el caso de afectación de miembros superiores, temblor, artrosis, artritis, dolor)
  • cognitivas (déficit de atención y concentración, pérdida de memoria).

Programas de Realidad Virtual a través de las TIC y sus beneficios en rehabilitación

Una de las orientaciones que más futuro parece tener en la aplicación de las TIC a las personas mayores es su papel protésico o compensatorio de ciertas pérdidas que son cada vez más frecuentes a medida que envejecemos. En este sentido las TIC y su desarrollo para personas mayores están claramente vinculadas a un objetivo fundamental : el aumento de la autonomía personal y la calidad de vida de las personas. (Villa Posada, F).

Una de las ventajas del uso de estos programas virtuales es que hacen más lúdica la tarea y facilitan la adherencia al tratamiento.

TIC y Programas de Estimulación Cognitiva

Las tecnologías de la Información y Comunicación se presentan como una alternativa de gran interés para llevar a cabo programas de estimulación cognitiva en edades avanzadas.

Se han implementado en los últimos años programas multimedia que plantean problemas y juegos cognitivos que el mayor ha de resolver por ordenador a través de una pantalla táctil.

Aunque la evidencia científica respecto al beneficio que los juegos computarizados puedan contribuir a la mejora del funcionamiento mental todavía es limitada, se han venido desarrollando cada vez más programas el tipo “Brain Training” y “Brain Age”.

En cualquier caso, mantenerse mentalmente activo ya sea a través de juegos o a través de uso de internet parece que mejora algunos proceso cognitivos.

Las investigaciones futuras, no obstante, deberán demostrar utilizando las técnicas experimentales y neuropsicológicas adecuadas, qué programas de entrenamiento cognitivo serán más eficaces.

Parece que los mayores beneficios se obtienen cuando las tareas de entrenamiento cerebral propuestas resultan desafiantes y atractivas.

Algunas aplicaciones

Las TIC resultan todavía más interesantes y beneficiosas cuando la interacción cara a cara resulta difícil o cuando se vive alejado de los hijos y otras fuentes de apoyo; cuando se presentan problemas de movilidad reducida y cuando se vive en entornos rurales o en entornos asistidos o residencias, entre otros.

Además, en personas con lesión medular existen recursos muy útiles como los programas de reconocimiento de voz, programas de dictado (“Dragon dictate”), el ratón facial o el bluetooth.

Asistencia, Teleasistencia y Domótica

La teleasistencia en el hogar para los mayores que viven solos tiene una larga trayectoria desde que se pusieran en marcha los primeros dispositivos a cargo de Cruz Roja.

En los últimos años se han implementado, asimismo, algunos programas de control teleasistido de enfermos crónicos.

En el caso que nos ocupa de las personas con lesión medular cuyas funciones están gravemente comprometidas en su movilidad, la domótica o control remoto en la vivienda favorece la autonomía y la sensación de control.

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