El envejecimiento de la población ocurre en cada región del mundo. Para 2050, habrá más de 2000 millones personas con edades de 60 años y más, en comparación con los 928 millones que hay actualmente. La mayoría de estas personas mayores vivirán en países de bajos y medios ingresos, alcanzando el 80% de la población en estos países.

Uno de los motores del envejecimiento de la población es la longevidad creciente de las personas -el resultado de los avances en el sistema sanitario, la nutrición, la sanidad, la educación y la prosperidad económica. La Unión Europea (UE) se puede sentir orgullosa por tener una importante contribución a este logro, siendo uno de los más importantes donantes a nivel mundial.

Sin embargo, a pesar de las estadísticas, el envejecimiento de la población y el incremento de la longevidad siguen siendo tendencias ignoradas en gran medida en las políticas y programas de desarrollo, incluso en la cooperación para el desarrollo de la UE y en el actual Consenso Europeo sobre Desarrollo. Como consecuencia, las personas mayores siguen muchas veces invisibles, desconocidas y olvidadas en los esfuerzos de desarrollo.

La aprobación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en 2015 plantea una importante oportunidad para la UE para intensificar sus acciones con respecto al fenómeno de envejecimiento de la población. En los 17 ODS se hace referencia a “personas mayores” o a “personas de todas las edades”, dejando claro que todas las personas de todas las edades deben ser incluidas en la implementación de los ODS. Esto debe ser una cuestión clave en la ejecución de los ODS que la UE hará tanto en sus países miembros como a través de sus acciones externas.

La UE tiene que trabajar ahora hacia una revisión del Consenso Europeo sobre Desarrollo abordando algunos de los aspectos prioritarios en las vidas de las personas mayores, particularmente la seguridad de ingresos, el acceso a sanidad y la desigualdad de género en la tercera edad. Además, es imprescindible que tenga en cuenta algunos compromisos fundamentales necesarios para garantizar que el desarrollo sea inclusive para todas las personas de todas las edades, tales como un planteamiento del desarrollo basado en los derechos humanos y la desegregación de los datos.

Reducir la pobreza a través de la promoción de las pensiones sociales

La pobreza es uno de los mayores riesgos del bienestar de las personas mayores a nivel mundial. En los países de bajos y medios ingresos, a la mayoría de las personas mayores se les niega el derecho a recibir una pensión regular y sólo 1 de cada 4 personas mayores de 65 años recibe una pensión.

La protección social se presenta como primordial en muchos de los ODS y en principal en el Objetivo 1: Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo mediante la implementación de sistemas de protección social nacionales. Las pensiones son uno de los elementos principales de cualquier sistema de protección social, ayudando a controlar la desigualdad de ingresos y apoyando el crecimiento económico. Además son necesarias para garantizar que el colectivo mayor vulnerable se beneficie de ingresos que le ayuden a vivir dignamente.

Una vez con la aprobación del Consenso Europeo sobre el Desarrollo, la UE ha fortalecido el conocimiento y la implicación en su cooperación al desarrollo con respecto al sistema de pensiones. La revisión del Consenso es una ocasión más para reforzar sus compromisos con el fin de alcanzar cumplir la creación de sistemas universales de pensión en los países socios.

Garantizar vidas saludables: controlando las enfermedades no-transmisibles

Las enfermedades no-transmisibles (ENT) son una de las causas principales de mortalidad a nivel mundial. Aproximadamente el 75% de las muertes ocurren en los países de bajos y medios ingresos. Las personas mayores se ven afectadas desproporcionadamente. La mayoría de las personas de 60 años o más vive en países de bajos y medios ingresos y para 2030 representarán más de 71%. Las personas de 60 años o más representan aproximadamente el 71% de las muertes causadas por las ENT en estos países y sin ayuda específica a este colectivo, el porcentaje podría aumentar en el futuro.

Invertir en prevención, tratamiento, manejo y cuidado de las personas de todas las edades que tengan ENT es esencial para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente el Objetivo 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades.

Para que la UE pueda desempeñar un papel central en el progreso de los restos en materia de salud mundial, incluyendo las ENT, la UE debe prestar más atención al envejecimiento de la población y a las ENT mediante un enfoque que incluya a todas las personas en sus proyectos de salud a nivel mundial, incluyendo la implementación de los ODS.

Promover los derechos humanos: acabando con la discriminación por edad

La discriminación por edad (actitudes y estereotipos negativos hacia la edad avanzada y el colectivo mayor) está presente en cada región del mundo, pero en muchas ocasiones queda desapercibida, ignorada y es tolerada.

La discriminación en la tercera edad puede ser compleja. Las personas mayores pueden ser discriminadas por distintos motivos, tales como la edad, el género y el estado civil. Los mayores pueden experimentar formas múltiples y únicas de discriminación creadas por la intersección entre dos o más formas de discriminación al mismo tiempo, por ejemplo, el género y su edad avanzada. Además, si anteriormente han sido sujetos de discriminación, volver a serlo en la tercera edad puede llegar a tener consecuencias cumulativas y un impacto significativo en la vida de una persona mayor.

En 2015, la UE ha adoptado el Plan de Acción para los derechos humanos y la democracia 2015-2019 enfocado en acciones externas. Este Plan de Acción incluye una acción dedicada a “elevar el nivel de conciencia sobre los derechos humanos y las necesidades específicas de las personas mayores, prestando especial atención a la discriminación por edad”.

Conseguir igualdad de género mediante la inclusión de las mujeres mayores

A menudo encontramos que las discriminaciones de género suelen darse a la par que las discriminaciones de edad, creado nuevas y distintas formas de discriminaciones en las personas mayores. Las discriminaciones de género ocurren a lo largo de toda la vida de una persona, provocando una dramática marginalización en la tercera edad.

El Objetivo 5 se enfoca en la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer y propone “Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas” a través del empoderamiento económico, la promoción de la salud y la eliminación de la violencia que además son puntos cruciales a obtener en los Objetivos 1 y 3.

La UE promueve los principios de no-discriminación, igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, tanto en el interior de la UE como en su política exterior. Por tanto, el Plan de Acción para la Igualdad de Género de la UE 2016-2020 (GAP) tiene como objetivo cumplir con unos resultados precisos para niñas y mujeres de todas las edades mediante la transversalización del género, la puesta en marcha de actividades concreta y el diálogo político.

Por último, el proceso de revisión del Consenso Europeo sobre Desarrollo debe incluir también un reconocimiento claro del papel importante que la UE debe desempeñar, no solamente a la hora de respetar sus propios compromisos de recopilar datos desagregados por edad, género, discapacidad y otras características establecidas en el Objetivo 17, pero también en apoyar los esfuerzos de los países socios en desarrollar sus capacidades estadísticas y sus habilidades para cumplir con sus compromisos.

Foto: (c) Nafeh Bin Naeem/HelpAge International