Guardo un montón de consejos sobre la manera de recuperar mi salud; hasta el momento, nada ha funcionado.

Desde que paso la mayor parte de mi tiempo con personas mayores y, a veces, con otras portadoras de ese toque hipocondríaco a la par que sobreprotector, he recibido docenas y docenas de consejos sobre cómo recuperar mi salud. Quiero generar alegrías con esta entrada, no indignación, por lo que sería fantástico si alguien leyendo uno de estos consejos puede decir honestamente: “¡Pues a mí me ayudó!”

Sin más preámbulos, aquí están los consejos de salud Top 10 que nunca me han funcionado.

Número 10. Bebe mucha, mucha agua.

Por desgracia, el único efecto que beber más agua tiene sobre mí es que tengo que ir al baño con más frecuencia. Si orinar más a menudo me hizo más saludable, debo ser la persona más sana en la tierra.

Número 9. Usa tu mente para sanar su cuerpo.

Este dicho popular nunca escasea, pero seamos sinceros: ¿Hubiese sido una buena idea rechazar el tratamiento médico a favor de usar mi mente para curar la apendicitis que me visitó el verano pasado? Creo que no hubiese funcionado. Opté por la intervención médica y, en cambio, usé mi mente para practicar la autocompasión.

Número 8. Tomar probióticos (o ubiquinol, N-Aceytl cisteína, SAM-e, B12, Acetil-L carnitina, ácido alfa lipoico, etc.)

Los he probado todos, junto a otra docena que no figuran aquí.  Salud sin cambios.

Número 7. Ganar algo de peso (variación: perder algo de peso)

Hechos ambos. Salud sin cambios II.

Número 6. Come Vegano (variación: Come Paleo)

En qué quedamos, ¿abandono leche y huevos o me hago cavernícola? Está claro que los polos opuestos se atraen: hacia el desastre. 

Número 5. Come rápido

Es triste decirlo, todo esto solo consigue que tenga que volver la edad media y me convierta en el ser humano más hambriento de la historia.

Número 4. Ejercicio

He intentado casi todo, desde el taichí hasta el chi kung. No me cabe duda del beneficio que ha supuesto para mí, pero ninguno de ellos me ha hecho enfermar menos.

Número 3. Descubre tus traumas infantiles

No estoy haciendo bromas con este tema tan serio, pero cuestiono su aplicación excesivamente amplia para el dolor crónico y la enfermedad. Varios libros de salud populares afirman que el trauma infantil es la causa del dolor y la enfermedad. Hay muchas más personas de las que te puedas imaginar que siguen esta vía como una cura. Podría ser la clave para la recuperación de algunas de ellas, pero, para mí, siguen siendo mis únicas vías de curación aquellas intervenciones validadas por el método cientifico.

Número 2. Deja de usar todos los dispositivos electrónicos

Admito que me costó pero de una vez por todas me decidí: apagué la televisión, mi teléfono fijo y móvil. Por supuesto, también el portátil. Apagar el ordenador pondría fin a las lecturas, los vídeos y las redacciones a media noche, a mi afición a conectarme con personas queridas vía internet. Aunque no tengo pruebas de que este consejo no iba a funcionar, diría con una certeza del 99% que si nunca hubiera usado otro dispositivo electrónico, no solo iba a seguir flaqueando de salud, sino que lo único que conseguiría sería que mi calidad de vida disminuyese. Las palomas mensajeras, los viajes transoceánicos y el alquiler de un dúplex para almacenar todos mis libros no me convencen en pleno siglo XXI.

Y el número 1 de los consejos de salud que nunca han funcionado para mí

¡Fingir que estoy bien cuando el termómetro marca 39!

¿Cuál es la moraleja de todo esto? Yo diría que es seguir tratamientos que suenan razonables. Para controlar tu sentido de bienestar y tu capacidad de estar satisfecho con la vida no necesitas que funcionen.