Independientemente de su edad o de los antecedentes familiares, un accidente cerebrovascular (infarto cerebral, derrame cerebral o, menos frecuentemente, apoplejía son utilizados como sinónimos del término ICTUS) no tiene que ser inevitable.

Usted no puede revertir los años ni cambiar su historia familiar, pero hay muchos otros factores de riesgo de accidente cerebrovascular que puede controlar, siempre y cuando usted sea consciente de ellos. “Información es poder”, dice la Dra. Natalia Rost, profesora asociada de neurología en la Escuela de Medicina de Harvard y directora asociada del Servicio de Accidentes Cerebrovasculares en el Hospital General de Massachusetts.

“Si usted sabe que un factor de riesgo en particular puede perjudicar su salud y predisponerlo a un mayor riesgo de accidente cerebrovascular, puede tomar medidas para aliviar los efectos”.

Aquí hay siete maneras de empezar a controlar sus riesgos de sufrir un ictus, antes de que sea demasiado tarde.

1. CONTROLE LA PRESIÓN ARTERIAL

La presión arterial alta es un factor esencial, duplicar o incluso cuadruplicar su riesgo de accidente cerebrovascular si no está controlado por su médico de cabecera. “La presión arterial alta es el mayor factor que contribuye al riesgo de ictus en hombres y mujeres”, dice el Dr. Rost. “El monitoreo de la presión arterial y, si está elevado, el tratamiento, es probablemente la mayor atención que las mujeres pueden hacer a su salud vascular”.

Su meta ideal: Mantener una presión arterial de menos de 120/80. Pero para algunos, una meta menos agresiva (como 140/90) puede ser más apropiada.

Cómo lograrlo:

  • Reduzca la sal en su dieta a no más de 1.500 miligramos al día (aproximadamente una media cucharadita).
  • Evite alimentos con alto contenido de colesterol, como hamburguesas, queso y helados.
  • Coma de 4 a 5 tazas de frutas y verduras todos los días, una porción de pescado de dos a tres veces por semana y varias porciones diarias de frutos secos y lácteos bajos en grasa.
  • Haga más ejercicio – por lo menos 30 minutos de actividad al día, y más, si es posible.
  • Deje de fumar, si fuma.
  • Si es necesario, tome medicamentos para la presión arterial.

2. BAJE DE PESO

La obesidad, así como las complicaciones relacionadas con ella (incluyendo la hipertensión y la diabetes), aumenta sus probabilidades de tener un derrame cerebral.

Su objetivo: Mantenga su índice de masa corporal (IMC) a 25 o menos.

Cómo lograrlo:

  • Trate de comer no más de 1.500 a 2.000 calorías al día (dependiendo de su nivel de actividad y su IMC actual).
  • Aumente la cantidad de ejercicio que hace con actividades como caminar.

3. HAGA EJERCICIO

El ejercicio contribuye a perder peso y bajar la presión arterial.

Su objetivo: Haga ejercicio con una intensidad moderada al menos cinco días a la semana.

Cómo lograrlo:

  • Dé un paseo por su vecindario (acompañado si es posible) cada mañana después del desayuno.
  • Apúntese a un gimnasio con los amigos.
  • Recomendación: Cuando haga ejercicio, alcance el nivel en el que esté respirando con dificultad, pero todavía pueda hablar.
  • Suba las escaleras en lugar de un ascensor.
  • Si no tiene 30 minutos consecutivos para hacer ejercicio, divídelo en sesiones de 10 a 15 minutos varias veces al día.

4. BEBA CON MODERACIÓN

Beber puede hacer que usted tenga menos probabilidades de tener un derrame cerebral – hasta un punto. “Los estudios demuestran que si usted tiene aproximadamente una bebida al día, su riesgo puede ser menor”, dice el Dr. Rost.

Su objetivo: Beba alcohol con moderación.

Cómo lograrlo:

  • Si lo hace que el vino tinto sea su primera opción, ya que contiene resveratrol, que se cree que protege el corazón y el cerebro.
  • Vigile el tamaño de sus porciones.

5. VIGILE LA FIBRILACIÓN AURICULAR

La fibrilación auricular es una forma de latido cardíaco irregular que causa formación de coágulos en el corazón. Esos coágulos pueden viajar hacia el cerebro. “La fibrilación auricular conlleva un riesgo casi cinco veces mayor de sufrir un accidente cerebrovascular y debe tomarse en serio”, dice el Dr. Rost.

Tu objetivo: Si tienes fibrilación auricular, hazlo tratar.

Cómo lograrlo:

  • Si tiene síntomas como palpitaciones del corazón o dificultad para respirar, consulte a su médico para un examen.
  • Es posible que deba tomar anticoagulantes como la dosis alta de aspirina para reducir el riesgo de accidente cerebrovascular por fibrilación auricular. Sus médicos pueden guiarle a través de éste u otros tratamientos.

6. OJO CON LA DIABETES

Tener altos niveles de azúcar en la sangre daña los vasos sanguíneos con el tiempo, haciendo que los coágulos tengan más probabilidad de formarse.

Su meta: Mantenga su nivel de azúcar en la sangre bajo control.

Cómo lograrlo:

  • Controle su nivel de azúcar en la sangre según las indicaciones de su médico.
  • Recurra a dieta, ejercicio y medicamentos para mantener su nivel de azúcar en la sangre dentro del rango recomendado.

7. DEJE DE FUMAR

El tabaquismo acelera la formación de coágulos de maneras diferentes. Se espesa la sangre, y aumenta la cantidad de acumulación de placa en las arterias. “Junto con una dieta saludable y ejercicio regular, dejar de fumar es uno de los cambios más poderosos estilo de vida que le ayudarán a reducir su riesgo de accidente cerebrovascular significativamente”, dice el Dr. Rost.

Su objetivo: Dejar de fumar.

Cómo lograrlo:

  • Pida consejo a su médico sobre la manera más apropiada para que usted deje de fumar.
  • Use ayudas para dejar de fumar, como pastillas o parches de nicotina o la ayuda de un psicólogo.
  • No te rindas. La mayoría de los fumadores necesitan varios intentos para dejar de fumar. Vea cada intento como un paso más para superar con éxito el mal hábito de fumar.

Demasiadas mujeres ignoran los signos de un accidente cerebrovascular porque se preguntan si sus síntomas son reales. “Mi recomendación es, no espere si tiene algún síntoma inusual”, aconseja el Dr. Rost.

La National Stroke Association ha creado un acrónimo fácil para ayudarle a recordar y actuar sobre los signos de un derrame cerebral.

FAST 

BALANCE (EQUILIBRIO): Pérdida repentina de equilibrio o coordinación, como no ser capaz de caminar el línea recta o tocarse la nariz con el dedo.

EYES (OJOS): Cambios repentinos en la vista, como visión doble o ceguera en un ojo.

FACE (CARA): Entumecimiento en un lado de la cara, como una sonrisa desigual.

ARMS (BRAZOS): Sentir debilidad en un brazo o no ser capaz de levantar ambos brazos.

SPEECH (HABLAR): Dificultad para hablar o habla que es difícil de entender.

TIME TO CALL (TIEMPO DE LLAMAR A EMERGENCIAS): Si alguno de los síntomas mencionados anteriormente están presentes es importante llamar a los servicios de emergencia o ir a un hospital de inmediato, incluso si los síntomas parecen desaparecer. Es importante registrar el momento en que comenzaron los síntomas y comunicarlo a los médicos.

Fuente: National Stroke Association