¿Es Buprenorfina una alternativa analgésica en personas mayores?

En personas mayores con trastorno por uso de opioide como resultado del tratamiento del dolor crónico, buprenorfina puede ser una alternativa más inocua al tratamiento del dolor, señala nueva investigación.[1]

Resultados de un análisis de la literatura realizado por investigadores del University of Kansas Medical Center, en la Cuidad de Kansas, Estados Unidos, indican que buprenorfina, un opioide utilizado para tratar el trastorno por uso de opioide y también el dolor crónico y agudo, puede ser una mejor opción para tratar el dolor en pacientes con dolor crónico, mayores de 65 años, que se han vuelto adictos a los opioides.

Los resultados del análisis muestran que en general se dispone de datos que respaldan el uso de buprenorfina en pacientes de edad avanzada. Es bien tolerada, tiene menos efectos secundarios y mejora el control del dolor, según afirma la investigadora del estudio, Dra. Dheepthy Arakonam Ravishankar.

Algunos de estos pacientes tenían un control deficiente del dolor y baja calidad de vida, los cuales mejoraron después de comenzar el tratamiento con buprenorfina.

Los hallazgos fueron presentados en el 30º Congreso Anual de la American Academy of Addiction Psychiatry.

Un problema creciente

La adicción es un problema creciente entre las personas mayores. En Estados Unidos se duplicará el número de estadounidenses de 50 años de edad o mayores con un trastorno por uso de sustancias, desde 2,8 millones en los años 2002 – 2006, hasta 5,7 millones en 2020.

Muchas personas mayores adquieren el trastorno por uso de opioide después de años de utilizar opioides prescritos para tratar el dolor crónico. Sin embargo, con el envejecimiento surgen cambios en el metabolismo de los fármacos, que aumentan el riesgo de efectos adversos, incluido el daño de órganos.

“Hemos observado que en el transcurso de los años se ha modificado nuestra población de pacientes con trastorno por uso de opioide; antes se trataba de adultos jóvenes que en su mayor parte utilizaban heroína y ahora son pacientes de edad avanzada que han estado recibiendo opioides prescritos por dolor crónico, pero que se remiten a la clínica de adicción porque adquirieron el trastorno por uso de opioide”, manifestó la investigadora principal, Dra. Roopa Sethi.

Este cambio en la población atendida en la clínica indujo a los investigadores a realizar un análisis de la literatura para determinar el tratamiento óptimo en esta población de pacientes.

En total encontraron nueve estudios sobre trastorno por uso de opioide en pacientes de edad avanzada, de los cuales cuatro se centraban específicamente en el uso de buprenorfina para el dolor crónico en estas personas.

Los resultados demostraron que buprenorfina era eficaz como tratamiento para el dolor crónico en pacientes de 65 a 84 años de edad. La respuesta fue mejor entre aquellos de 80 o más años que en quienes tenían menos de 80 años.

Buprenorfina también disminuyó las alteraciones del sueño ocasionadas por el dolor y mejoró la calidad de vida.

El fármaco fue bien tolerado. Los efectos secundarios notificados fueron estreñimiento, náusea, mareos, vómito, y depresión respiratoria en los pacientes de mayor edad y frágiles.

Un problema crítico

La Dra. Carla Marienfeld, psiquiatra de adicciones y profesora titular de la University of California, en California, Estados Unidos, señaló que el estudio esclarece una “cuestión fundamental”.

Añadió que en su propia práctica ha observado un “enorme cambio” en el número de pacientes mayores con dolor crónico que le han remitido y que tienen dificultades con el trastorno por uso de opioides.

Estos hallazgos son “muy útiles” para los psiquiatras, agregó. Aun cuando estos especialistas no tratan el dolor, es útil que comprendan que un fármaco como buprenorfina, que se utiliza para tratar el trastorno por uso de opioide, puede ser útil para otros trastornos concomitantes como el dolor.

La Dra. Marienfeld considera que los psiquiatras, incluidos aquellos especializados en adicciones, pueden no percatarse de que buprenorfina tiene menos efectos secundarios, menos repercusión en la respuesta inmunitaria, y por lo general requiere menos ajustes de la dosis que otros opioides.

A menudo debe asesorar a cirujanos, dentistas y otros profesionales de la salud que son los que atienden inicialmente el dolor, pero que pueden no estar al tanto de las sutilezas de tal tratamiento.

Estos hallazgos ayudan a la toma de decisiones de los médicos en torno a lo que podríamos hacer para ayudar a esta nueva población de personas de edad avanzada que ahora se está comenzando a atender en clínicas de adicción.

Referencias:

  1. Sethi R. Buprenorphine a Safer Alternative in Elderly Population with Opioid Use Disorder and Chronic Pain. Abstract 13. American Academy of Addiction Psychiatry (AAAP) 30th Annual Meeting. Presentado el 8 de diciembre de 2019; San Diego, Estados Unidos.