Como cada otoño en la madrugada del sábado al domingo, a las tres serán las dos. Volvemos al horario de invierno y,  con el cambio se vuelve a plantear el debate sobre si realmente tiene alguna utilidad.

¿Por qué se cambia la hora?

El principal motivo para cambiar la hora dos veces al año es el ahorro energético, pero quienes lo promueven también afirman que ofrece beneficios para el comercio o la seguridad vial.

El cambio de hora en nuestro cerebro

El cambio de hora supone una modificación de las horas de luz y oscuridad que produce una serie de alteraciones neurohormonales que, normalmente se superan en unos pocos días. Nuestro cerebro se adapta, poco a poco, a estos cambios de luz a lo largo del año a través de ritmos circadianos divididos en periodos de 24 horas, adaptándose a la ausencia y presencia de luz a través de dos sustancias: melatonina y cortisol.

Ese cambio de luz, puede dar lugar a alteraciones de sueño, mayor cansancio físico o irritabilidad, que pueden ser más “notables” en niños o personas mayores ya que sus cerebros son “más sensibles” a esta modificación.

Consecuencias del cambio de hora

  • Afecta sensiblemente a nuestro sueño

La raíz de todos los males. Como ha puesto de manifiesto una investigación publicada en Neuroscience Letters, tanto la calidad como la cantidad del sueño se ven reducidas después de atrasar la manecilla del reloj: la noche en que se adelanta la hora se duerme alrededor de 60 minutos menos y el descanso es un 10% menos reparador.

  • Da lugar a más ataques al corazón

Según un estudio publicado el año pasado en el American Journal of Cardiology, las alteraciones del sueño y de las funciones corporales que se producen inmediatamente después del cambio de horario pueden resultar particularmente dañinas ese mismo domingo. Otros estudios, como el realizado por la Universidad de Alabama en 2012, identificaron un repunte de un 10% de la posibilidad de sufrir un infarto durante el lunes y el martes posteriores. Por el contrario, el cambio al horario de invierno, en el cual se goza una hora más de sueño, hace descender el número de ataques cardíacos.

  • Aumentan los accidentes en el trabajo

Christopher Barnes y David T. Wagner analizaron el número de accidentes mineros entre 1983 y 2006 y descubrieron que el lunes posterior al cambio de hora estos aumentaban en número y en gravedad. ¿La razón? La falta de sueño: según los datos proporcionados por el Bureau of Labor Statistics, los trabajadores tienden a dormir 40 minutos menos de lo habitual durante la noche del sábado al domingo.  

  • Hay más accidentes de tráfico

La investigación realizada por Douglas Coate y Sara Markowitz para Accident Analysis & Prevention llegó a la conclusión de que un uso horario constante a lo largo del año permitiría reducir en EEUU en 171 las muertes de peatones en accidentes de tráfico y en 195 los fallecidos en colisiones.

  • Se producen más suicidios

Otra investigación publicada en la revista Sleep and Biological Rhythms puso de manifiesto cómo los más pequeños cambios en los ritmos diurnos están asociados a un aumento de los niveles de suicidios, pero también, de qué manera las perturbaciones significativas en esos hábitos desestabilizan a los pacientes de desorden bipolar. Para ello, los investigadores recurrieron a los datos de suicidios producidos en Australia entre 1971 y 2001, que demostraron que, efectivamente, el cambio de hora afecta sensiblemente a los más vulnerables.

cambio-horario

Recomendaciones

  1. Comenzar a reajustar los horarios de sueño algunos días antes del cambio de hora, yéndose a la cama una hora antes.
  1. Modificar el horario de alimentación y cenar una hora antes.
  1. Evitar las siestas –sobre todo– antes de la hora de acostarse.
  1. No realizar actividades agotadoras el lunes siguiente después del cambio de hora.
  1. Comer saludablemente, mantenerse hidratado y permanecer físicamente activo.