¿Seríamos a caso más felices y saludables si engañamos a nuestro cerebro para que piense en gustos como el chocolate mientras comemos brócoli? Así lo confían los expertos de la Neurogastronomía, neurólogos, científicos y chefs queafirmando que “es posible”.

Científicos unidos para mejorar la calidad de vida de muchas personas

Una nueva ciencia llamada Neurogastronomía explora el cerebro y el comportamiento en el contexto de los alimentos. Según Dan Han, co-fundador de la Sociedad Internacional de Neurogastronomía, esto no se trata de ingeniería de la comida per se, sino de rediseñar el cerebro en luna percepción de los alimentos diferente. “Existen aplicaciones potenciales de esta ciencia muy extensos”, dijo Han. “Casi todo el mundo sabe que el sentido del olfato o del gusto se debilita o incluso se pierde como resultado de enfermedades como el cáncer, la enfermedad de Parkinson, los accidentes cerebrovasculares, la epilepsia, la enfermedad de Alzheimer, o algún otro deterioro neurológico. Para poder ayudar a estas personas a mantener su calidad de vida a pesar de su situación la Neurogastronomía debe ser una parte importante de nuestra práctica clínica “. Han está ansioso por comenzar a trabajar ya que podría proporcionar una mejora tangible para la calidad de vida de las personas con limitaciones del gusto relacionadas con alteraciones neurológicas. “Cuando se introdujo el concepto de neurogastronomía, la gente se dio cuenta de que era una necesidad que había estado allí durante mucho tiempo – desde que los mamíferos comenzaron a comer”, dijo Han. “Si pudiéramos reunirnos y simplemente proporcionar maneras de ayudar a estos pacientes a disfrutar de una comida, el pan con la familia y amigos y disfrutar de ese proceso de nuevo, entonces yo estaría muy orgulloso de la contribución de las ciencias clínicas.”

Primer Simposio internacional

Así es como nace la Sociedad Internacional de Neurogastronomía (ISN)El Simposio inaugural será el 7 de noviembre 2015 en Lexington, Kentucky. Esta es la primera vez que los “cuatro pilares” de la neurogastronomía: cocineros, neurocientíficos, la agricultura, los ingenieros de alimentos, y neurocientíficos clínicos se reunirán para compartir sus conocimientos y comenzar un diálogo que, esperan, en última instancia, dará lugar a cambios reales en el comportamiento del cerebro en lo que se refiere a la alimentación.