Hay historias que conviene conocer. La idea era sencilla pero como a todos los soñadores, le dijeron que no tenía sentido. Afortunadamente, Cycling Without Age es la muestra de que una vez más se equivocaron y ya son miles los que disfrutan de agradables paseos por la comunidad fuera de la Residencia en la que viven.

La plataforma CWA la forman más de 500 voluntarios en 30 ciudades de Dinamarca, 150 en Noruega y miles de solicitudes para replicar el modelo en 40 países.

El fundador nos cuenta que “gente que no hablaba durante años, de pronto, está hablando gracias a esos paseos, gente con demencia… También hay personas ciegas que les gusta la sensación de ir ahí subidos…” y que eligió eligió las bicicletas para crear relaciones entre persona mayor y voluntario «porque son mucho más que un medio de transporte». «Son una herramienta para las conversaciones, unen a la gente y son compañeras de vida». Él opina que «una conversación fluye mucho mejor si no estás sentado cara a cara. Ambos, enfrentados a una dirección en común».

Esta iniciativa no sólo fortalece a las comunidades a través de generaciones, también contribuye a mejora el bienestar físico y mental de las personas mayores y los voluntarios, dando así a las residencias de ancianos y municipios una oportunidad de oro para estimular y promover la salud y su autonomía de aquellos a los que les debemos todo.

Su fundador, Ole Kassow nos inspira así:

Os invitamos a traer la iniciativa a España. Anímate a regalar tu tiempo y a cambiar el mundo. Los Mayores españoles os lo recompensarán con todo su amor 😉