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Todos sabemos que la soledad y el aislamiento social han sido parodiados desde que Shakespeare frenó las tragedias románticas en temas pop como “Hit me Baby” de Britney Spears.

Pero en un estudio  que reclutó a 6.500 personas del Reino Unido, los investigadores descubrieron que las emociones debilitantes de la soledad y la escasez de contacto  con seres queridos y amigos podían acortar la esperanza de vida de una persona.

“Pensábamos que las personas que estaban socialmente aisladas pero que también se sentían solitarias podían correr un riesgo particularmente alto”, afirma el autor principal y profesor de psicología en el University College London.

Los hombres y mujeres que participaron en el Estudio Longitudinal Inglés del Envejecimiento tenían más de 52 años y se les realizó una encuesta entre 2004 y 2005 para evaluar su soledad y frecuencia de contacto con familiares y amigos durante los siguientes ocho años.

Y aparentemente el riesgo de muerte se asocia principalmente con el aislamiento en lugar de la soledad. Si bien la soledad y el aislamiento social están asociados con el deterioro de la salud y el bienestar de una persona, cualquier solución para reducir la tasa de mortalidad debería incluir la reducción del aislamiento.

Inicialmente, el estudio no tuvo en cuenta los riesgos que vinculaban la muerte a la soledad. Los resultados revelaron las posibles razones por las cuales una persona corre el riesgo de morir cuando está sola porque no tiene a nadie a quien recurrir en busca de ayuda si tiene problemas económicos o teme que nadie pueda ocuparse de ella si está enferma.

Una vez que se eliminaron estos motivos, el riesgo de morir ya no estaba asociado con la soledad.

Una vez finalizado el estudio, el 14,1 por ciento de los individuos murió. Específicamente el 21.9 por ciento de los clasificados como socialmente aislados murió significativamente más en comparación con el 12.3 por ciento de los que estaban menos separados de las personas.

Otros expertos compartieron su opinión sobre el estudio, diciendo que Facebook y las redes sociales no pueden hacer que una persona deje de sentirse sola, pero el contacto constante y directo con las personas es una contribución significativa y positiva para su salud.

En tu opinión, ¿crees que las redes sociales nos ayudan a conectarnos en casos de aislamiento y soledad? Esperamos tus respuestas en los comentarios.