Escariche, a pesar de su tamaño, también se ha visto afectado por las consecuencias de esta pandemia que asola el mundo entero.

Carmen Moreno, su alcaldesa, ha querido mostrar su agradecimiento a los casi 200 vecinos de la localidad por su comportamiento ejemplar a la hora tanto de respetar las medidas de seguridad necesarias como de ayudar a cualquiera que lo ha necesitado.

“La cadena de ayuda en los peores momentos de la crisis ha sido fundamental. Cualquier vecino se prestaba para que los más mayores no tuvieran que salir de casa y la solidaridad ha sido una constante” afirma la alcaldesa. Desde el primer momento en que se comenzó con la desinfección de viario público y edificios municipales, los agricultores no dudaron en ofrecerse con su maquinaria para la limpieza de las calles. “Su papel ha sido necesario para el abastecimiento pero además su ayuda en los municipios pequeños como el nuestro ha sido un ejemplo para todos, especialmente la de los agricultores más jóvenes”, sigue.

Como en el resto de localidades, en Escariche la limpieza y desinfección se han centrado en los puntos más críticos: viarios, contenedores, parques y edificios públicos. También se hizo el reparto de las mascarillas higiénicas y guantes que facilitó la Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha y, además, a todos los empadronados, el ayuntamiento les hizo entrega de una mascarilla FPP2, cuando hubo disponibilidad, y se repartió gel hidroalcohólico a los trabajadores municipales, en la iglesia parroquial y en los establecimientos públicos. “La protección de nuestra población, con una media de edad elevada, ha sido la prioridad para ayuntamiento, por eso, hemos mantenido, en la medida de lo posible, el contacto con las autoridades sanitarias de la Junta de Comunidades, aunque en ocasiones no ha sido todo lo fluido que nos hubiera gustado” comenta Carmen.

“En los momentos más duros de la pandemia, y a pesar de lo reducido del núcleo urbano, los vecinos salían puntuales, a las ocho de las tarde, a aplaudir a sus puertas y ventanas, momentos que fueron emocionantes y emotivos, por la realidad vivida en toda España. Todos estábamos preocupados por amigos, familiares o conocidos que residen en lugares donde la pandemia si ha afectado a mucha gente”, comenta Teresa Sacristán, concejala de Escariche. “Aquí la gente ha sido muy consciente de la situación y muy responsable, y en los casos en los que ha sido necesaria la comunicación, hemos estado disponibles de manera telemática”, sigue.

A partir del mes de junio, las puertas del pueblo se fueron abriendo poco a poco, devolviendo la vida a las calles que tan silenciosas estuvieron durante el duro confinamiento. Cabe destacar que la responsabilidad y el respeto a todas las pautas, que desde la Junta y el Gobierno central se han ido marcando, ha sido excepcional por parte de todos los vecinos, ya que guardar las distancias de seguridad y usar la mascarilla, en los pueblos pequeños donde todo el mundo se conoce, y hay confianza, es mucho más duro que en los grandes municipios.

Con la vuelta a la normalidad, o mejor dicho a la nueva normalidad, una de las primeras decisiones que el consistorio se vio obligado a adoptar fue la suspensión de las fiestas. Con resignación, pero también con decepción, los vecinos del pueblo aceptaron la medida, aunque no faltaron las críticas de aquellos a quienes les parecía un tanto precipitada y exagerada. No en vano, Escariche fue una de las primeras localidades de la provincia en anunciar la suspensión, si bien, posteriormente, terminó por ser una imposición por parte de la autoridades regionales a todos los municipios de la comunidad para evitar los rebrotes.

Quizá, los más afectados por una decisión responsable pero dura, fueron los jóvenes del pueblo, los cuales iban a ser los encargados de dar el pistoletazo de salida a las fiestas más deseadas en años, después de los meses de confinamiento. Además, eran ellos quienes tenían el encargo de pregonar las fiestas 2020, tarea que no se preveía fácil puesto que el listón quedó muy alto en el verano de 2019, cuando Paco Núñez, presidente del Partido Popular en Castilla–La Mancha, fue el pregonero.

Marta Recio es una de las integrantes del grupo ‘Escariche en movimiento’, los nueve jóvenes que tenían la importante tarea de pregonar las fiestas de la Virgen de las Angustias. “El honor de ser los pregoneros de las fiestas se lo tenían bien merecido, y se les reservará para las fiestas del año 2021, porque son un grupo que colabora en gran cantidad de actividades dándole vida al pueblo. Ellos son los verdaderos protagonistas de las fiestas” declara Carmen Moreno.

Estos nueve jóvenes, de entre 15 y 22 años, dan vida a la llamada España vaciada. Sacan de cualquier rincón una excusa para organizar una actividad, pasándolo bien ellos y haciendo que los demás también disfruten.

Su actividad principal venía siendo una colaboración especial con la biblioteca, donde, los lunes, miércoles y viernes, en época de vacaciones estivales, de diez de la mañana de dos de la tarde, preparaban actividades infantiles, completadas con una excursión al aire libre cada dos viernes, en el mismo horario, por los parajes de la zona, dando a conocer así, a los niños que visitan en pueblo en verano diferentes puntos del municipio y compartiendo con ellos juegos y tradiciones. También en verano organizan una yincana survival, con sus zombies, con tal éxito, que han despertado ya el interés de otras localidades. Y, durante la semana cultural, previa a las fiestas de agosto, organizaban carreras y actividades de participación para todas las edades y eran los encargados de las entregas de premios y del cierre de las fiestas con un pequeño pregón final.

Pero no solo es en verano cuando estos jóvenes ponen su empeño en avivar la alegría en el pueblo. Organizan pequeños talleres y eventos también durante el invierno. Una Casa del Terror, con sus personajes y escenarios en la casa cultural, con horarios adaptados para todas las edades, manualidades para niños los sábados en fiestas señaladas como San Antón o Halloween, o la preparación de la cabalgata de reyes, con su chocolatada y reparto de regalos también se incluyen entre sus propuestas para Escariche. En definitiva, son unos jóvenes con ilusión y entrega que hacen que la vida en el pueblo sea una caja de sorpresas.

Este año, con la pandemia, la realización de este tipo de actividades, que precisan de la cercanía, no ha sido posible y ha dejado en ellos una gran sensación de vacío. “Durante la pandemia no hemos podido hacer nada. Los niños son de fuera y no queríamos arriesgarnos a poner en peligro a nadie. Hemos querido ser responsables, por los niños y por nosotros, pero especialmente por las personas mayores con las que convivimos”, afirma Marta.

Con este comportamiento ejemplar, se han resignado a no celebrar unas fiestas que reúnen a lugareños y veraneantes, en torno a una hermosa imagen que este año solo han podido contemplar desde la puerta de la ermita, sin sacarla en procesión. Durante los días del triduo, se vistió la imagen con sus mejores galas, pero nadie pudo acercarse a besar la imagen ni el manto. Aunque sí se celebró el oficio religioso el día de la fiesta y la misa de difuntos al día siguiente, por supuesto, con el aforo limitado.

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A pesar de no haberse convocado las fiestas, muchos quisieron honrar estos días vistiendo las camisetas de las peñas y juntándose a comer o cenar en los locales de manera tranquila, y en todo momento en grupos reducidos, respetando aforos y medidas de distanciamiento social.

“Es verdad que este verano el pueblo ha estado más lleno que otros, pero la sensación ha sido mucho más triste. En las terrazas no había casi gente y en ambiente era muy raro. Ojalá esta situación pase pronto. En el verano de 2021 daremos el máximo” afirma Marta llena de ilusión.

“El virus no romperá nuestras tradiciones. En 2021 nos volveremos a ver dónde lo dejamos. Gracias escaricheros por la responsabilidad, la solidaridad y la paciencia durante este tiempo. Este tiempo sólo ha sido una pausa, para que en el 2021 sea el comienzo de unas nuevas fiestas con carácter renovado para todos nosotros. Gracias escaricheros por vuestra actitud” es el mensaje de Teresa Sacristán.

“Quiero dar las gracias, además de a todos los vecinos por su comportamiento ejemplar, a la Guardia Civil que en los momentos más difíciles tuvo con los escaricheros un trato amable y cercano, a los alcaldes de la comarca, que han estado en permanente contacto con nosotros, a la dirección Provincial del PP y a Paco Núñez, y por supuesto, a la Diputación Provincial que en todo momento nos ha prestado su colaboración. En todo caso, recuerdo que es necesario ir todos a una, unificar esfuerzos, si queremos vencer a un virus que no entiende de fronteras. Aunque seamos España vaciada, no tenemos que bajar la guardia” finaliza la alcaldesa, Carmen Moreno.

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