Derechos Humanos y personas mayores

Michel Toledo es presidente de la Fundación Derechos Mayores y una cara conocida en la lucha por los derechos humanos de las personas mayores en Chile desde hace varios años. Hoy conversamos con él, sobre la entidad que preside y sobre la situación de las personas mayores a raíz de la crisis social y a raíz del COVID-19. 

La Fundación Derechos Mayores es una entidad joven ¿Con qué objetivo nace?

Nace con el objetivo de promover los Derechos Humanos en las personas mayores en el contexto Iberoamericano. La Organización de Estados Americanos hace unos años creó una carta fundamental donde se establecen ciertos derechos de protección para las personas mayores, de la cual hasta el minuto muy pocos países la han ratificado, entre ellos Chile. Como Fundación tuvimos una participación muy relevante para que esta fuera ratificada. El objetivo es que nuestra entidad pueda promover esta ratificación en aquellos países donde no lo está y en aquellos en los que se ha firmado la carta, poder promover políticas de envejecimiento y vejez que busquen mejorar la calidad de vida de las personas mayores hoy y de las que lo seremos mañana. 

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¿Cuál es la situación de las personas mayores en Chile?

La realidad hoy en día de las personas mayores, no solo en Chile, si no en el contexto Latinoamericano es que están invisibilizadas. Vivimos en  sociedades que tienen un mayor interés en lo productivo que en lo social, nos cuesta mucho poder asignarle un valor que no sea económico al aporte social que entregan las personas mayores y esto implica que para los estados no sea una prioridad. Las necesidades de las personas mayores no son nuevas y el tema lleva décadas encima de la mesa sobre el envejecimiento de la población. El generar políticas públicas acerca de la población mayor puede ser muy costoso y no es fácil, teniendo en cuenta que estamos viviendo momentos complicados  y la seguridad social es cada vez más cara porque se entiende que hay una población dependiente que requiere un aporte fiscal mayor. Hoy día vemos que existen políticas públicas muy tímidas en todos los países y cuesta que la autoridad sienta que es una prioridad, cuesta unir lo sanitario y lo social y la verdad es que este sector está abandonado. Lamentablemente las generaciones más jóvenes  ven el problema social del envejecimiento como un problema que no les corresponde, más bien lo ven alejado. Sin duda que durante la última década en Chile por ejemplo se ha visto un interés en mejorar las pensiones. Nosotros entendemos que para poder mejorar la calidad de vida en la vejez no basta con mejorar las pensiones, si no que hay que implantar políticas públicas que sean multidisciplinares.

Y con la situación actual del COVID-19, ¿cuáles son los principales temas que afrontan las personas mayores?

Ha quedado en evidencia lo que comentaba anteriormente, que las personas mayores no son prioridad. Por tanto ante situaciones extremas como esta, se nota la debilidad y lo poco efectivas que son. Esta pandemia ha puesto el foco en las personas mayores, por ser un grupo de población vulnerable,  no por ser personas mayores, si no por ser la población de riesgo, lo que ha implicado una tergiversación sobre cómo tratarlos. Se les ve como el problema y por eso se han visto grandes errores y se han pasado a llevar sus derechos como en Argentina con la prohibición de salir o en Francia. En Chile hace pocos días se ha intentado abrir algunos centros comerciales y han querido prohibir la entrada a las personas mayores. Esto demuestra la tergiversación que ha habido, no por mala intención si no por no entender el problema  y eso implica nuevamente el que nunca nos hemos puesto en el lugar de las personas mayores. Más allá de eso nunca hemos pensado que el problema de las personas mayores es también nuestro problema. Por tanto la pandemia ha dejado en evidencia el abandono social hacia este grupo.

Desde tu punto de vista y desde la perspectiva de las políticas públicas, ¿por donde crees que deben ir encaminadas?

Son muchas las variables sociales que se deben considerar. A día de hoy los gobiernos deben mantener un equilibrio desde las necesidades sociales y las necesidades económicas. Estar en los zapatos de los gobiernos es muy complejo con esta crisis y en todos los países hemos visto el impacto de esta pandemia en las personas mayores lo que ha permitido visibilizar cuáles son sus problemas pero desde una mirada asistencialista, por ejemplo en la manera en que los medios de comunicación y las autoridades han querido atajar el problema. Pienso que sería importante trabajar con las organizaciones de personas mayores ya que no las hemos visto opinando y proponiendo soluciones desde su punto de vista.  Siento que hoy en día falta una conexión entre los gobiernos y la sociedad civil para entre todos ser parte de la solución. Y en ese sentido creo que las organizaciones de personas mayores tienen mucho que aportar. Debemos tomarlas en serio.

Llevas varios años encabezando la campaña por el buen trato hacia las personas mayores en el mes de junio ¿Qué fue lo que te motivó para impulsar esta iniciativa?

Esta campaña partió en 2013 y busca básicamente que el resto de las generaciones se ponga en el lugar de las personas mayores, buscando la solidaridad entre generaciones. La campaña busca poner énfasis en que los problemas de las personas mayores son problemas de todos.  

¿Cuáles son los próximos planes de la fundación?

La Fundación está enfocada en llevar adelante, por un lado la promoción del buen trato hacia las personas mayores y por otro lado la ratificación de la Convención Interamericana de los DDHH de las Personas Mayores en los países que aún no lo han hecho. Además estamos constituyendo una serie de convenios con entidades para fortalecer el conocimiento en materias y temas asociados al proceso de envejecimiento. También queremos avanzar en crear representaciones de la entidad en Argentina, México, España y Colombia. Y por último estamos trabajando en abrir la convocatoria para crear la red de profesionales asociados en toda Iberoamérica. Por supuesto están invitados todos los profesionales interesados en mejorar la calidad de vida en la vejez.

¿Cuáles son los canales para saber más de la Fundación y poder participar?

Pueden acceder a nuestra web derechosmayores.org. También estamos en redes sociales como Linkedin, Twitter y Facebook.  

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