Gwyneth Haslock a sus 70 años se enfunda el neopreno – sin pereza – disfrutando de su hobbie de toda la vida. El deporte y su contacto con la naturaleza. Las olas de Truro, Cornwall estimulan su adrenalina. Según sus palabras al MIRROR «Me siento libre, completamente deshinibida y en unión con la naturaleza». Un ejercicio poco común para las personas de su edad que practica tres veces a la semana, pero antes consulta el oleaje en Internet. Otra señora mayor conectada, práctica y ganadora.

Los deportes no entienden de edad, tampoco el surf.

«Es emocionante y siento la fuerza de la naturaleza. No soy tan ágil como solía ser en mi juventud, pero todavía cojo olas y eso es lo principal». Al principio sentía que el Surf era un mundo de hombres y la miraban como una invasora. Hoy sigue callando bocas y progresando en técnica. La gran ola está por llegar y ella cada mañana se moja para cabalgarla. Así como la vida.

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