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“Bearing the Brunt”, el enorme impacto deL COVID-19 en los derechos de las personas mayores


El impacto de la COVID-19 ha aumentado el riesgo de abuso y abandono de las personas mayores en todo el mundo. Así lo muestra el informe que ha presentó HelpAge International el 15 de junio, Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez.

El informe, «Bearing the Brunt» (Llevando la peor parte), revela que, a pesar de que las personas mayores son uno de los grupos con mayor riesgo de enfermedad grave y muerte por COVID-19, siguen siendo invisibles y olvidadas en la respuesta y medidas de recuperación. El informe, realizado por HelpAge International y financiado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), da voz a quienes no han sido escuchados, utilizando información recopilada de estudios de caso de Etiopía, Kenia, Malawi, Moldavia, Pakistán y Ucrania, junto con entrevistas con personas mayores en 14 países de ingresos bajos y medios para las evaluaciones realizadas por HelpAge. Esto ofrece una visión de las experiencias de las personas mayores y revela las barreras y preocupaciones. 

El abandono, el aislamiento y el abuso económico han sido identificados como los tres principales temores de la pandemia en una consulta realizada a 3.658 personas mayores contactadas por HelpAge para las Evaluaciones Rápidas de Necesidades debido a la COVID-19. En la India, HelpAge India recibió más de mil llamadas a su Línea de Ayuda para Personas Mayores relacionadas con el maltrato, la violencia y los conflictos en la segunda ola, un aumento del 18% respecto a la primera. La línea de ayuda recibió casi 20.000 llamadas en total, un aumento del 36% desde la primera.

Las medidas restrictivas para evitar la propagación del virus, el aumento del estrés y las tensiones en los hogares y la imposibilidad de que las personas mayores escapen de sus maltratadores durante los confinamientos han creado condiciones que probablemente aumenten el riesgo de violencia, abuso y abandono. Las personas mayores pueden sufrir en silencio al no saber cómo denunciar los incidentes o sentirse amenazadas por su maltratador o estigmatizadas si piden ayuda.

Camilla Williamson, asesora de salud de HelpAge y coautora del informe, ha declarado que: «La COVID-19 está teniendo un impacto devastador en las personas mayores de todo el mundo. Las personas mayores no solo corren un mayor riesgo de padecer enfermedades graves y de morir a causa del virus, sino que las respuestas de los gobiernos a la pandemia están aumentando el riesgo de que sufran abusos y negligencia. La respuesta global a la COVID-19 ha descuidado sistemáticamente las necesidades y los riesgos específicos a los que se enfrentan las personas mayores. Después de más de un año de esta pandemia, las personas mayores de los países de ingresos bajos y medios siguen sufriendo discriminación y marginación. La COVID-19 ha puesto de manifiesto la insuficiencia y los fallos de los sistemas a nivel local, nacional e internacional para satisfacer las necesidades y los derechos de las personas mayores y apoyar su resiliencia».

El informe explica que un enorme obstáculo para la prevención, la respuesta y la recuperación efectivas es la falta de datos disponibles sobre las personas mayores a nivel mundial, ya que siguen siendo excluidas de las principales estadísticas. En muchos casos, las estadísticas existentes sobre la violencia contra las mujeres se centran principalmente en las mujeres en edad reproductiva (15-49). Esto excluye a las personas mayores y hace que estén infrarrepresentadas en el marco político y legislativo a nivel nacional e internacional, lo que puede influir en el nivel de financiación disponible para las personas mayores. La necesidad de dedicar fondos a la COVID-19 también ha provocado un desvío de los servicios de apoyo a la violencia de género que, a menudo, son los únicos que ofrecen apoyo directo a las mujeres, incluidas las mujeres mayores, que se enfrentan a la violencia.

El informe también muestra que las personas mayores no están recibiendo la atención sanitaria que necesitan. La respuesta a la COVID-19 ha interrumpido la atención médica a enfermedades no transmisibles, como el cáncer o la diabetes, enfermedades transmisibles, como la malaria, y servicios muy necesarios para la salud mental. Todo ello, unido a la pérdida de ingresos, ha provocado que muchas personas mayores no puedan obtener los medicamentos y tratamientos que necesitan. 

Imtiaz Ahmed, jefe de misión de HelpAge India, ha afirmado: «Las personas mayores están sufriendo en silencio. Hay muchos problemas sanitarios sin resolver, las personas con cáncer, diabetes, no están siendo atendidas porque el país está muy ocupado con la respuesta a la COVID-19. Tienen miedo de someterse a pruebas básicas si tienen síntomas, que pueden ser o no de COVID-19, ya que creen que un resultado positivo es una sentencia de muerte. Es una realidad inimaginable».

Los servicios sanitarios y psicosociales se han desplazado a la asistencia telefónica o en línea, lo que significa que las personas mayores que no tienen acceso a Internet o al teléfono, o que no tienen conocimientos tecnológicos, quedan excluidas. La falta de acceso a los servicios de salud tendrá consecuencias nefastas para la vida de todas las personas afectadas. Muchos hombres y mujeres mayores ya vivían en situaciones precarias en todo el mundo, especialmente quienes que han experimentado una vida de pobreza, exclusión y desigualdad. Otras conclusiones del informe revelan que las respuestas a la pandemia han dificultado aún más sus vidas: han perdido empleos y medios de vida y se les han negado derechos.

Camilla Williamson añadió: «Los gobiernos y la comunidad internacional no pueden justificar el continuo abandono de las personas mayores. Necesitamos que actúen y se aseguren de avanzar mejor para incluir a las personas mayores en los planes de respuesta y en la recopilación de datos, si queremos crear resiliencia para el futuro y defender sus derechos. Todas las personas debemos tener las mismas oportunidades de recuperación».

Por todo ello, HelpAge hace un llamamiento urgente a la comunidad internacional para que aborde el mayor impacto de la pandemia en las personas mayores, se prepare para los retos futuros y garantice que el acceso a las vacunas contra la COVID-19 dé prioridad a las personas con mayor riesgo.

La comunidad internacional debe aprender del año pasado. El informe ofrece recomendaciones urgentes para los actores humanitarios, los donantes y las agencias. Entre ellas, se pide que se mejoren los sistemas de datos de la ONU y de los gobiernos, con el apoyo de los socios internacionales, para recopilar, analizar y utilizar datos sobre la violencia, el abuso y el abandono de las personas mayores para informar sobre la prevención y la respuesta, y que los Estados adopten una Convención de la ONU sobre los derechos de las personas mayores.

Imagen principal: Ben Small/HelpAge International