El control de la pandamia en los pueblos

Fuentenovilla ha reclamado en multitud de ocasiones mejoras en las instalaciones sanitarias del municipio y, con la pandemia, la situación se ha agravado.

En el municipio, con una población de 600 habitantes habituales, que se triplica en verano, la consulta médica se pasa en una habitación del edificio del Ayuntamiento. Médico y ATS comparten dependencias, y la sala de espera es muy pequeña, de tan sólo 10 metros cuadrados. En estas condiciones, los pacientes se ven obligados a esperar en el portal del Ayuntamiento, e incluso en la calle. Consecuentemente, intimidad de los pacientes es nula, la distancia de seguridad no existe, y en invierno la calle no es una opción para la espera.

El Ayuntamiento de Fuentenovilla ha ofrecido en multitud de ocasiones terrenos a la Junta de Comunidades, e incluso presentó un proyecto para construir un nuevo edificio adaptado a las necesidades reales y actuales del municipio.

Conviene resaltar que el número de tarjetas sanitarias no se corresponde con el de habitantes, porque con la asistencia sanitaria que se presta en el municipio, y que nada tiene que ver con los magníficos profesionales que desempeñan la labor sanitaria, sino con las instalaciones y horarios de consulta, son muchos los fuentenovilleros que no han solicitado la tarjeta sanitaria en su lugar de residencia.

Debido a la pandemia, la asistencia primaria es esencial para detener la propagación del virus. “No es de recibo que los vecinos no tengan un consultorio médico digno”, afirma Monserrat Rivas, alcaldesa de Fuentenovilla, quien pide ayuda a la Junta de Comunidades, responsable de la competencia de Sanidad, para dar una solución definitiva a este asunto.

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