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Beneficios de contratar una cuidadora por horas: ¿Por qué apostar por este servicio?

 

Contratar a una cuidadora externa puede convertirse en la mejor opción cuando necesitamos que las personas mayores cuenten con un apoyo concreto en unas horas determinadas del día.

Se trata de un servicio cómodo, rápido y sencillo, con el que se asegura que el familiar quede en manos de una persona cercana y agradable, preparada para cuidar y atender sus necesidades.

Sin duda alguna, la ayuda que brindan las cuidadoras, hablando en femenino puesto que el 90% de los profesionales son mujeres, asegura la tranquilidad de las familias, pues constituye una buena forma de que el mayor permanezca protegido sin tener que salir de su hogar.

De hecho, el hándicap que se presenta a menudo en las familias que ingresan a sus familiares en residencias o centros de día es, precisamente, que esta atención tan cuidada y personalizada se pierde.

En contraposición a esta opción, los cuidados por horas se erigen como una alternativa que ofrece una atención muy individualizada, gracias a la cual se mantiene la autonomía del mayor; algo que repercute directamente en su salud y autoestima.

En el presente artículo, exploramos uno por uno los múltiples beneficios que ofrece el hecho de contratar una cuidadora por horas, frente a otras alternativas de asistencia a personas dependientes.

 

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Autonomía de la persona mayor

Una de las ventajas de contratar cuidadoras a domicilio es que la persona mayor puede seguir desempeñando sus actividades rutinarias desde la comodidad de su domicilio, algo que le ayudará a mantener su independencia. En una residencia o centro de día se saca al mayor de su hogar, por lo que este podría llegar a sentirse desmotivado y aturdido y su estado de ánimo podría verse afectado.

Cuidadoras con experiencia y formación

La profesionalización del sector es un hecho. Hace unos cuantos años existía el falso mito de que las cuidadoras a domicilio no eran profesionales. Esto en la actualidad ha cambiado. En los últimos 20 años, hemos sido testigos de un proceso de profesionalización del sector y, a día de hoy, encontramos cuidadoras a domicilio con más de 15 años de experiencia que han realizado cursos especializados de geriatría, psicología o primeros auxilios. Como podemos comprobar, se trata de un sector en constante evolución.

 

Mayor vínculo afectivo-emocional

A pesar de ser un empleo muy exigente a nivel físico y emocional, la cuidadora externa pasa mucho tiempo con la persona dependiente, por lo que es fácil que se acabe creando un vínculo fuerte.

La cuidadora está presente cuando se levanta la persona mayor, le pasea, prepara sus comidas, supervisa la toma de medicamentos y le ayuda en su aseo e higiene personal. Son muchas horas de convivencia en las que, inevitablemente, puede acabar surgiendo una amistad.

De hecho, es precisamente dicha amistad la que asegura que los cuidados sean de calidad, a diferencia de lo que ocurre en las residencias, donde las auxiliares prestan atención a muchos pacientes a la vez.

 

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Más asequible a nivel económico

Hay que tener en cuenta que el precio de las residencias no suele bajar de los 1.500 euros y, al final, lo que se ofrece son unos cuidados mucho menos personalizados, a pesar de todos los lujos y comodidades con los que puedan contar los internos.

Además, encontrar una buena residencia, que sea económica, que ofrezca varios servicios y que disponga de plaza para ingresar a nuestro familiar puede llegar a ser un proceso largo y tedioso. Asimismo, cabe tener en consideración que las plazas públicas son muy reducidas.

Ante esta situación, la asistencia domiciliaria surge como una alternativa más económica. Las cuidadoras externas o por horas pueden dar un servicio específico en casos en los que no se requiere de una atención permanente y constante.

En muchos casos, el coste de una cuidadora por horas no alcanza los 1.000 euros al mes, y nos estaríamos asegurando de que le brindamos a nuestro mayor un servicio de calidad en momentos clave del día o de la noche.

El precio por hora para cuidar a una persona mayor se sitúa en los 7,82 euros. Es decir, por menos de 10 euros por hora, nuestro familiar puede quedar en las mejores manos y sus necesidades pueden verse completamente cubiertas.

Aumento de la calidad de vida

La calidad de vida de la persona mayor y de su familia aumentará considerablemente. El primero podrá seguir manteniendo el estilo de vida que llevaba hasta ahora y, los segundos, podrán descansar sabiendo que su pariente está siendo bien atendido.

Esta solución permite también que el mayor mantenga la cercanía con su familia.

Mayor libertad de movimientos

Esta ventaja es, seguramente, uno de los puntos más relevantes que diferencian al servicio de los cuidados a domicilio por horas con respecto al cuidado que puedan ofrecer las residencias. En la asistencia domiciliaria, las familias disponen de total libertad para visitar a sus mayores dependientes, al contrario de lo que ocurre en las residencias, en las que suelen existir horarios restrictivos de visitas.

Mejor opción para cuidar a personas con enfermedades mentales

Muchos cuidadores trabajan también de noche. Esto tiene una finalidad de prevención y atención permanente ante cualquier posible amenaza de caída o peligro. Todo ello, con el objetivo de que familiares y personas dependientes puedan descansar con tranquilidad. Los cuidados nocturnos se suelen ofrecer en casos de enfermos de alzhéimer o párkinson.

La formación y experiencia de los cuidadores son la mejor garantía ante situaciones complicadas. Los profesionales de los cuidados por horas están preparados para cuidar a pacientes con este tipo de enfermedades y destacan por su capacidad rápida y eficaz de actuación.

A día de hoy, el 20% de la población total de nuestro país es mayor de 65 años y se prevé que esa cifra ascienda hasta el 25,6% en 2031, según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y la Fundación Adecco. Esto nos indica que cada vez serán más las personas que necesiten del servicio de ayuda a domicilio.

El cuidado de personas mayores por horas está destinado a familias que necesitan un servicio durante las mañanas o las tardes por razones laborales y/o personales. Suele ocurrir que, en muchos casos, los familiares trabajan durante 8 o más horas al día y no pueden hacerse cargo de la persona dependiente por no poder estar en casa.

Sin duda alguna, la mejor solución en estos casos es contratar a una profesional que asista al familiar. Además, si el horario laboral es solo de lunes a viernes, existe la posibilidad de indicar que el cuidado de personas mayores por horas sea solo entre la semana. Es decir, se puede decidir el tiempo y los días en los que se necesita este servicio.