La señora X se llama Soledad

Mudarse a una residencia de ancianos implica una enorme conmoción emocional. Es quizá la mayor transición a la que cualquiera de nosotros va a enfrentarse en nuestras vidas. Imagina que un día eres relativamente independiente, sigues realizando tus actividades normales cuando, de repente, la alfombra del salón se enreda en tus pies, o tropiezas en una acera al cruzar la calle. La siguiente información que conoces es que estás en un hospital con una fractura de cadera, complicaciones y unas … Sigue leyendo La señora X se llama Soledad