sarcopenia

Relación entre la sarcopenia y el bajo peso en personas mayores


Un estudio muestra un mayor riesgo de sarcopenia entre los adultos mayores que tienen bajo peso y carecen de ejercicio

El análisis de datos médicos de alrededor de 1800 residentes de 65 años de Kobe, una gran ciudad japonesa, ha demostrado que al menos el 3% tiene posible sarcopenia, lo que revela que los riesgos son mayores en aquellos que tienen bajo peso y no hacen suficiente ejercicio.

Esta investigación fue realizada por la profesora del proyecto Tamori Yoshikazu (División de Promoción Creativa de la Salud) et al. en la Facultad de Medicina de la Universidad de Kobe. Los investigadores analizaron los resultados del chequeo médico específico de cada participante, así como los datos sobre la circunferencia de la pantorrilla y la fuerza de la empuñadura (el chequeo médico específico se ofrece a todos los suscriptores de seguros médicos públicos en Japón de 40 a 74 años y tiene como objetivo prevenir enfermedades relacionadas con el estilo de vida).

Además, se reveló que aquellos con posible sarcopenia exhibían un mayor grado de fragilidad a pesar de que los resultados de su Examen de Salud Específico eran normales. Los signos de fragilidad incluyen disminución de los niveles de actividad y ejercicio, disminución de la función cognitiva y tendencia a permanecer en el interior. La fragilidad es un indicador temprano de que la persona puede quedarse en cama y requerir cuidados de enfermería en el futuro.

Los resultados de este estudio han puesto de relieve que la sarcopenia no se puede diagnosticar a través de los chequeos médicos estándar vigentes en Japón, lo que indica la necesidad de una prueba para identificar la sarcopenia desde el comienzo de la vejez (65) con el fin de evitar que las personas queden postradas en cama y requieran cuidados de enfermería en el futuro.

Estos resultados se publicaron en la edición en línea de Geriatrics and Gerontology International el 23 de junio de 2021.

Puntos principales

  • El análisis de los datos de aproximadamente 1800 ciudadanos de la ciudad de Kobe de 65 años reveló que alrededor del 3% tiene posible sarcopenia.
  • Rara vez se encontró una posible sarcopenia junto con la obesidad.
  • En comparación con los que no tenían sarcopenia posible, los que tenían una tendencia significativa a ser frágiles, incluso si los resultados del Chequeo de Salud Específico fueron más favorables.
  • Tener bajo peso y realizar una actividad física insuficiente son factores de riesgo de sarcopenia.
  • Estos resultados indican que además de los chequeos médicos regulares posteriores a los 65 años, también es necesario medir la fuerza y ​​masa muscular de las personas mayores para prevenir la necesidad de cuidados de enfermería en el futuro.

Antecedentes de la investigación

La fragilidad puede servir como una indicación temprana de que una persona requerirá cuidados de enfermería y ha recibido atención como un tema importante al considerar la esperanza de vida saludable en nuestra sociedad cada vez más envejecida. La fragilidad se acompaña de una disminución de las funciones físicas y cognitivas, así como de un deterioro muscular (sarcopenia) resultante de la vejez y la pérdida de peso.

A pesar de esto, existe una falta de información detallada sobre la prevalencia de la sarcopenia porque el diagnóstico aún requiere equipos de medición especializados, lo que dificulta el diagnóstico en una clínica habitual o durante un chequeo médico.

La Asociación Japonesa de Sarcopenia y Fragilidad (JASF) introdujo un nuevo conjunto de criterios de diagnóstico en noviembre de 2019, lo que hace que sea comparativamente más fácil diagnosticar una posible sarcopenia.Para reducir la fragilidad y la necesidad de cuidados de enfermería en las personas mayores, es vital comprender cómo muchas personas al comienzo de la vejez (65 años) tienen posible sarcopenia y para iluminar el estado de su salud.

Metodología de investigación

Este estudio examinó datos de alrededor de 1800 ciudadanos de Kobe de 65 años, todos miembros del Seguro Nacional de Salud de Japón. Al aplicar los nuevos criterios de JASF, los investigadores pudieron determinar la prevalencia de una posible sarcopenia a partir de los datos sobre la circunferencia de la pantorrilla y la fuerza de agarre de los participantes. Al mismo tiempo, los investigadores también pudieron evaluar el nivel diario de función física y cognitiva en participantes con posible sarcopenia utilizando sus respuestas al cuestionario de Chequeo de Salud Específico.

Se encontró que alrededor del 3% tenía posible sarcopenia, la mayoría de los cuales no eran obesos. Se encontró que cuanto más delgado era el participante, más probabilidades había de tener una posible sarcopenia. Aquellos con posible sarcopenia demostraron resultados más favorables en el Examen de Salud Específico que aquellos sin, sin embargo, sus respuestas a la lista de control para evaluar la función física y mental indicaron una disminución en las categorías relacionadas con los niveles de actividad diaria, capacidad de ejercicio, nutrición, reclusión, y función cognitiva.

A partir de los resultados de un análisis realizado al mismo tiempo, los investigadores estimaron que la posible sarcopenia se debe a la pérdida de peso y al ejercicio insuficiente.

Importancia de la investigación 

Los resultados de esta investigación realizada en Kobe, una gran ciudad representativa de Japón, mostraron que incluso entre los jóvenes mayores (65 años) al menos el 3% tiene posible sarcopenia. Estos resultados proporcionan evidencia inicial de que la función física y mental está disminuyendo en una amplia gama de áreas de la vida diaria de estas personas, incluso en los casos en que no hubo motivos de preocupación en los resultados del Chequeo de salud específico, que fue diseñado para prevenir enfermedades relacionadas con el estilo de vida.

La intervención temprana en los casos de sarcopenia puede tener efectos beneficiosos. Teniendo esto en cuenta, sería deseable que a las personas mayores se les ofreciera una prueba para evaluar la sarcopenia además del actual Chequeo de Salud Específico. Esto permitiría futuras reducciones en el número de personas que están postradas en cama y requieren cuidados de enfermería.

Explicación complementaria

1. Sarcopenia Afección caracterizada por una disminución dependiente de la edad en la masa muscular, los niveles de actividad y la función física. Reduce la esperanza de vida saludable del individuo y puede provocar caídas, fracturas de huesos, dificultad para caminar e inmovilidad. La masa muscular de un individuo comienza a disminuir después de alcanzar su punto máximo entre las edades de 25 y 30, y esta disminución se acelera después de los 65 años. Sin embargo, es posible retrasar la progresión de la sarcopenia mediante el entrenamiento físico.

2. Fragilidad: la fragilidad se caracteriza por el deterioro de la salud mental y física relacionado con la edad y una tendencia a quedarse confinado en el hogar y alejarse de la sociedad. Es la etapa entre la buena salud y la necesidad de cuidados de enfermería. Sin embargo, la fragilidad es una condición reversible y puede mejorarse con una dieta balanceada, ejercicio apropiado y participación social. La sarcopenia es una de las principales causas de fragilidad.

Los efectos perjudiciales del síndrome metabólico, como la obesidad y el aumento de la grasa visceral, son bien conocidos, y en Japón existen medidas para evaluarlos, como el Examen de salud específico y la Guía de salud específica. Por otro lado, las condiciones que acompañan al envejecimiento, incluidas la sarcopenia y la fragilidad, se están volviendo más importantes a medida que las poblaciones de países como Japón envejecen cada vez más. Sin embargo, estos problemas actualmente no se comprenden bien.

En nuestro estudio, encontramos que incluso entre las personas de 65 años, alrededor del 3% tiene una posible sarcopenia. A partir de los resultados, entendemos que las causas incluyen el bajo peso y el ejercicio insuficiente y que existe una tendencia a la fragilidad en aquellos con posible sarcopenia. Por lo tanto, las pruebas para medir la fuerza y ​​la masa muscular también son necesarias después de los 65 años, además de los chequeos médicos regulares.

Es importante que los mayores de 65 años sigan una dieta equilibrada y hagan los ejercicios adecuados, no solo para evitar el sobrepeso sino también para evitar el bajo peso. Particularmente durante la actual pandemia de coronavirus, las personas han reducido las oportunidades de salir al aire libre y pasan más tiempo en el interior, sin embargo, es vital caminar y hacer ejercicio tanto como sea posible.

Referencias:

Miura, H. y col . (2021) Características clínicas de personas de 65 años en Japón diagnosticadas con posible sarcopenia según los criterios del Asian Working Group for Sarcopenia 2019. Geriatría y Gerontología Internacional . doi.org/10.1111/ggi.14182 .