Sedentarismo y salud física

¿Pasas largas horas ininterrumpidas en una posición sentada? Es hora de considerar seriamente pasar a la acción, ya que esta actividad simple y aparentemente inofensiva puede afectar tu salud en más de un sentido.

Por supuesto, sabemos que este comportamiento sedentario puede contribuir al aumento de peso y aumentar el riesgo de obesidad. Pasar mucho tiempo en esta posición puede provocar dolor de espalda y cuello, especialmente cuando se trabaja todo el día delante de un ordenador, existe la tendencia de que la cabeza sobresalga en un ángulo de 45 grados, lo que añade una tensión innecesaria a los músculos.

La mitad inferior de tu cuerpo no es menos susceptible a los efectos negativos. Los músculos de las piernas y los glúteos se debilitan cuando no los usas lo suficiente, lo que aumenta el riesgo de lesiones.

También hay una reducción en la circulación sanguínea que podría provocar síntomas leves, como pies hinchados o complicaciones más graves, como trombosis venosa profunda, un coágulo sanguíneo potencialmente mortal.

Claramente, sentarte en exceso no hace demasiado bien a tu cuerpo. ¿Pero tiene un gran impacto en el cerebro?

Sedentarismo y salud cerebral

Según un estudio preliminar realizado por investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles, pasar demasiado tiempo sentado puede reducir el grosor de una región cerebral que desempeña un papel en la formación de recuerdos. El hallazgo significó que sentarse menos podría ser una intervención potencial «diseñada para mejorar la salud del cerebro en personas en riesgo de enfermedad de Alzheimer«.

El movimiento ayuda a que la sangre fresca y el oxígeno lleguen al cerebro, lo cual es necesario para desencadenar la liberación de sustancias químicas que mejoran el estado de ánimo. Esta es una de las razones por las cuales los períodos prolongados de inactividad están relacionados con un aumento de la ansiedad y el retraimiento social.

A lo largo de los años, los estudios han explorado el riesgo elevado de enfermedades crónicas relacionadas con sentarse demasiado, desde diabetes tipo 2, hasta cáncer de colon, mama y endometrio.

Más recientemente, en un estudio de UC San Diego, el comportamiento sedentario se relacionó con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular entre las mujeres mayores. Se observó que aquellas mujeres mayores que interrumpían su tiempo sedentario con mayor frecuencia tenían un riesgo reducido.

Como se refleja en las últimas pautas de actividad física, el resultado final es claro: cuanto más movimiento, mejor.

Intenta maximizar la intensidad de cualquier actividad física cuando tengas poco tiempo, una táctica que se conoce como actividad física incidental de alta intensidad.

Cuando parece difícil evitar sentarse, trata de encontrar formas creativas de interrumpirte. Opta por estar de pie mientras ves televisión, o tal vez solo durante los anuncios. Sal a caminar mientras hablas por teléfono. Elige un nuevo pasatiempo que incorpore actividades no sedentarias en tu agenda diaria, como la jardinería o el yoga.

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