¿La demencia causa que alguien robe alimentos del plato de otra persona o coma obsesivamente alimentos extraños e incluso objetos?

Un equipo de investigadores de la Escuela Internacional de Estudios Avanzados (SISSA) tuvo como objetivo comprender mejor las conductas alimentarias anormales comúnmente asociadas con la enfermedad. Sus hallazgos, publicados en la revista Neurocase, también podrían tener implicaciones para patrones de alimentación extraños en personas sanas.

Estos comportamientos son problemáticos, por supuesto, socialmente, pero también con respecto a la salud de los pacientes, ya que tienden a aumentar de peso. Algunas personas pierden peso porque comen una variedad limitada de alimentos de manera obsesiva. El origen de las anomalías de la alimentación en la demencia frontotemporal probablemente se deba a muchos factores. Puede implicar una alteración del sistema nervioso, caracterizada por una evaluación alterada de señales del cuerpo, como el hambre, la saciedad y el apetito .

Para el estudio, Aiello y su equipo examinaron una gran cantidad de investigaciones sobre cómo la demencia frontotemporal, un término general para las condiciones que resultan de la degeneración progresiva de los lóbulos frontal y temporal del cerebro, afecta a los pacientes. Estas áreas del cerebro desempeñan un papel importante en la toma de decisiones, el control del comportamiento, las emociones y el lenguaje. Y encontraron un enlace dentro de las áreas del cerebro que regula las interacciones entre la cantidad de alimentos que se consumen y la energía que se necesita para quemar las calorías. Sospechan que los daños en el hipotálamo, la región responsable del hambre, la sed, la energía, el sueño y el estado de ánimo, pueden ser la causa principal de conductas alimentarias anormales.

En los pacientes que comen objetos, por ejemplo, quizás haya un problema para reconocer el objeto y su función.

En un caso en 2006, una mujer diagnosticada con demencia frontotemporal solo comía plátanos y vasos de leche. Sólo cuando falleció el médico pudo confirmar que la enfermedad era la causa subyacente de su dieta. Mientras que algunos pacientes como esta mujer pueden obsesionarse con un tipo de alimento, otros pueden robar alimentos del plato de otra persona o confundir el propósito de ciertos alimentos, como mezclar vino para aderezo para ensaladas.

Todos estos mecanismos son interesantes para comprender la enfermedad y crear tratamientos óptimos para contrarrestar los síntomas. Al mismo tiempo, revelan anomalías que pueden estar presentes, aunque con intensidades variadas, en personas sanas con hábitos alimenticios irregulares. Esto también podría ser útil para comprender el comportamiento alimentario anormal en personas sanas.

El daño de las células nerviosas causado por la demencia frontotemproal también puede llevar a un deterioro tanto en el comportamiento como en la personalidad, junto con algunos de los patrones de alimentación o preferencias extrañas.

Fuente: Rumiati RI, Aiello M, and Silani V. You Stole My Food! Eating Alterations In Frontotemporal Dementia. Neurocase. 2016.

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