¿Qué ocurriría si un día te levantaras y vieras a tu pareja como una persona totalmente desconocida? El síndrome de Capgras, descrito en 1923, sigue siendo un rompecabezas para la medicina.

El síndrome de Capgras fue descrito en 1923 por Jean Marie Capgras y J. Reboul-Lachaux, en una paciente de 53 años con una psicosis crónica, que tenía la convicción delirante de que su esposo e hijos habían sido suplantados con el fin de perjudicarla. Además decía que había varios duplicados de sí misma. Desde entonces ha sido descrito en múltiples patologías: generalmente en esquizofrenia, pero también en déficit de vitamina B12, hipertiroidismo, diabetes mellitus, intoxicaciones, TEC, accidentes vasculares cerebrales, demencias, y otras.

Este síndrome se ha clasificado entre los delirios de falsa identificación, junto al síndrome de Fregoli (creer que un extraño es, en realidad, alguien familiar) y la intermetamorfosis (creer que personas conocidas han intercambiado sus identidades). En el síndrome de Capgras, en cambio, se puede reconocer la cara pero no se tiene la vivencia emocional de familiaridad y se concluye que se trata de un impostor. 

Para establecer estos diagnósticos es preciso que no exista compromiso de conciencia ni una demencia severa, ya que en esas condiciones los errores en el reconocimiento son frecuentes, variables y banales. En la enfermedad de Alzheimer avanzada los errores de identificación son frecuentes: el paciente cree que quien lo cuida es su madre, que el hijo es el esposo o incluso el padre. Sin embargo, en las etapas previas son muy poco frecuentes.

«Nuestras emociones son fundamentales para percibir y reconocer el mundo»

Un caso real

N, mujer de 81 años, 12 años de escolaridad, pianista, previamente sana, casada con R., con 2 hijas, vivía con su esposo. Su enfermedad se había iniciado 5 ó 6 años antes, con olvidos. Sus fallos de memoria fueron lentamente progresivos, y cuando fue evaluada estaba atenta, pero desorientada. 

Reconocía a su hija (y a antiguos amigos), pero negaba que R fuera su esposo, decía que era otra persona «se parece a él». Cuando R dijo que había trabajado en un banco, ella comentó «mi esposo también» «él está trabajando todavía». Días más tarde, decía refiriéndose a R «este señor llegó a mi casa, y mi marido no llegó» «no sé qué hacer con este hombre» «anoche él se acostó, y yo dormí en otra cama». 

En los meses siguientes N comenzó a rechazar el baño. Se mostraba inquieta, con irritabilidad y desconfianza hacia la cuidadora. No reconocía al médico pero lo aceptaba como tal y su contacto social era adecuado. En cambio, persistía el rechazo hacia el supuesto impostor «ese señor, que dice que es mi esposo debe irse». 

Síndrome de Capgras y Alzheimer

En la enfermedad de Alzheimer los delirios lúcidos son frecuentes, se presentan hasta en el 30 o 40% de los casos. Entre ellos, destacan los delirios paranoides y las celotipias; las alucinaciones son menos frecuentes. 

Hay autores que dicen que el síndrome de Capgras en la enfermedad de Alzheimer no es raro; pero en nuestra experiencia es excepcional. Méndez y otros autores han descrito síndrome de Capgras en demencias degenerativas, y han hecho hincapié en que se asocia a elaboración paranoide, lo que resulta obvio, ya que el paciente cree enfrentar a un impostor.

El síndrome de Capgras, por tanto, sigue siendo un misterio para la investigación en neurociencias.

Fuente:

Donoso S., Archibaldo, & Behrens P., María Isabel. (2005). Síndrome de Capgras en enfermedad de Alzheimer: Presentación de 2 casos. Revista chilena de neuro-psiquiatría43(2), 137-142. 

Madoz-Gúrpide, A., & Hillers-Rodríguez, R. (2010). Delirio de Capgras: una revisión de las teorías etiológicas. Rev Neurol50, 420-30.