Se sabe que los factores ambientales como las infecciones, el consumo de sal, el tabaco y los niveles de vitamina D afectan al desarrollo de la esclerosis múltiple y al curso de la enfermedad.

Los cambios estacionales en la actividad de la enfermedad también se han observado en la esclerosis múltiple, y varios estudios han descubierto que la inflamación es mayor en primavera y verano.

Científicos españoles han estudiado los efectos beneficiosos de la melatonina en la esclerosis múltiple, enfermedad desmielinizante neuroinflamatoria y principal causa de discapacidad de origen no traumático en adultos jóvenes. Según el estudio, la melatonina podría ser un tratamiento eficaz en la esclerosis múltiple.

La melatonina es una hormona natural que se genera en el cerebro humano. Su función principal es la regulación de los ciclos día-noche. Los niveles de melatonina son curiosamente elevados en otoño e invierno, cuando las recidivas clínicas de la esclerosis múltiple son habitualmente menos frecuentes.

Los investigadores han demostrado, por primera vez, el efecto protector de la melatonina sobre el modelo preclínico de la esclerosis múltiple, limitando la activación de células T autorreactivas para la mielina, su acceso a la médula espinal y al cerebro e incrementando la producción local de marcadores antiinflamatorios en el sistema nervioso central de los animales. Estos datos se complementan con resultados aún no publicados en los que se observa que la melatonina reduce la respuesta inflamatoria en linfocitos de pacientes con esclerosis múltiple. Estos efectos inmunomoduladores sugieren que la sustancia puede representar una opción terapéutica eficaz para esta patología.

Una de las ventajas de la melatonina es que se trata de un compuesto al que no se le ha detectado toxicidad en modelos animales ni en humanos, y además tiene la capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica, uno de los mayores obstáculos en el desarrollo de fármacos dirigidos al sistema nervioso central, por lo que podría extenderse su empleo a otras patologías neuroinflamatorias.

Referencias:

Álvarez-Sánchez N, Cruz-Chamorro I, López-González A, Utrilla JC, Fernández-Santos JM, Martínez-López A, et al. Melatonin controls experimental autoimmune encephalomyelitis by altering the T effector/regulatory balance. Brain, Behavior, and Immunity Volume 50, November 2015, Pages 101–114

 

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