Practicar la meditación

La meditación es la práctica de calmar la mente y enfocarse internamente por un período de tiempo determinado. Es una práctica antigua que ha ganado credibilidad moderna como una forma poderosa de reducir el estrés, promover la relajación y mejorar la memoria, la concentración y el estado de ánimo, pero ¿puede realmente ayudarte a vivir una vida más larga?

La evidencia científica sugiere que la meditación regular puede mejorar las condiciones psicológicas como la ansiedad y la depresión, lo que a su vez puede afectar la mortalidad. Se ha demostrado que la meditación refuerza el sistema inmunitario y reduce los niveles de cortisol, conocida como la hormona del estrés. Los niveles elevados de cortisol están relacionados con una mayor mortalidad a través de afecciones relacionadas con el corazón, como la aterosclerosis y el síndrome metabólico.

La investigación sugiere que la meditación regular puede resultar en menos visitas al médico y estancias hospitalarias más cortas. Incluso la grasa abdominal peligrosa puede reducirse con la meditación regular, según un estudio de 2011 publicado en el Journal of Obesity.

Investigación sobre la meditación

Se publicó una revisión de dos ensayos controlados aleatorios en The American Journal of Cardiology y tuvo como objetivo examinar los efectos de la meditación específicamente en la mortalidad. El primer grupo incluyó participantes con hipertensión leve (presión arterial alta) que vivían en una residencia para personas mayores con una edad promedio de 81 años; el segundo grupo incluía personas mayores que vivían en la comunidad con una edad promedio de 67 años.

Los participantes se dividieron en grupos y se les dio instrucción en Meditación Trascendental, meditación de atención plena, relajación mental o técnicas de relajación muscular progresiva. A los participantes del grupo de control se les ofrecieron clases de educación general de salud.

La Meditación Trascendental 

La Meditación Trascendental se describe como una técnica simple que consiste en sentarse cómodamente con los ojos cerrados durante 15 a 20 minutos por sesión, dos veces al día, para lograr un estado de «alerta tranquilo». El entrenamiento de meditación de atención plena se centra en respirar y observar los pensamientos desapasionadamente a medida que surgen en la mente.

Se alentó a los sujetos de estudio que usaban técnicas de relajación mental a repetir una frase o un verso para sí mismos durante cada sesión. Finalmente, los sujetos que utilizan la relajación muscular progresiva fueron entrenados para liberar gradualmente la tensión en cada grupo muscular principal para promover un estado general de calma.

Los participantes fueron evaluados después de tres meses. Los grupos de Meditación Trascendental de ambos ensayos informaron una presión arterial significativamente más baja que los otros grupos de meditación y control, pero son los datos a largo plazo los más fascinantes.

Los investigadores hicieron un seguimiento de los ensayos originales para determinar el estado vital de los participantes, que se obtuvo del Índice Nacional de Muertes mantenido por el Centro Nacional de Estadísticas de Salud. De los 202 sujetos en los dos ensayos clínicos originales, 101 habían muerto en el seguimiento. Estas mortalidades se codificaron según la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-9) para determinar la causa de la muerte.

Los resultados revelaron que después de un promedio de 7,6 años (hasta un máximo de casi 19 años), los sujetos que practicaban Meditación Trascendental tenían un 23% menos de probabilidades de morir por cualquier causa durante ese período y un 30% menos de probabilidades de morir de enfermedad cardiovascular durante el mismo periodo. Los sujetos también fueron 49% menos propensos a morir de cáncer durante el período de seguimiento.

Longevidad y meditación

Los autores de la revisión sugieren que los beneficios de la meditación son casi tan buenos como los que resultan de la terapia con medicamentos para la hipertensión, sin los efectos secundarios, aunque no recomiendan el uso de la meditación en lugar de medicamentos que reducen la presión arterial alta.

Según los autores, este es el primer análisis a largo plazo del efecto de las terapias no farmacológicas en la tasa de mortalidad de las personas con presión arterial elevada.

Quedan dos preguntas importantes: ¿La meditación mejorará la longevidad de las personas con presión arterial normal? y ¿Qué tipo de técnica de relajación o meditación proporciona el mayor beneficio de longevidad?

Aunque la investigación futura podría responder a estas preguntas con mayor certeza, muchos están felizmente satisfechos con los aumentos de energía y bienestar que ofrece la meditación a corto plazo.

¡Hoy mismo puedes comenzar y tratar de incorporar una práctica regular de meditación en tu propia vida!

No Hay Más Artículos