En América Latina, se estima que 34 millones de personas viven con diabetes y la cifra va en aumento cada año. En México, 11,5 millones de personas tiene diabetes de tipo 2 y de éstas, 2,2 millones no están diagnosticadas. En los últimos años se ha confirmado el daño cognitivo como posible complicación, debido a la alta incidencia de la enfermedad de Alzheimer.

En un estudio poblacional publicado en versión electrónica el 9 de junio en el Journal of Diabetes and its Complications, investigadores del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN) en la Ciudad de México, así como de la Universidad Nacional Autónoma de México y del King’s College London, determinaron que la diabetes de tipo 2 representa un factor de riesgo para el desarrollo de demencia en la población mexicana.

A pesar de que ya se habían realizado algunos estudios de este tipo en otros países, éste es de los primeros estudios realizados en México, uno de los países con más pacientes con diabetes de tipo 2 del mundo. Los investigadores se apoyaron del Grupo de Investigación en Demencia 10/66 (10/66 Dementia Research Group), que tiene más de 10 años en operación y que tiene como objetivo documentar y mejorar las condiciones de los pacientes con demencia en países en vías de desarrollo, como México, China y Puerto Rico.

Muestra del estudio

En el estudio, se reclutaron a 1193 personas de 65 años o más en dos poblaciones mexicanas, una urbana y otra rural. En una primera fase, se determinaron los niveles de glucosa en ayuno de los sujetos, así como dislipidemia, hipertensión, obesidad, enfermedades cardíacas, antecedentes de infarto de miocardio y tabaquismo. Se diagnosticaron los casos de diabetes tipo 2 a partir de estos datos, así como con el autorreporte, ya que los sujetos con una diabetes controlada podrían mostrar niveles de glucosa normales. En cuanto a la demencia, el diagnóstico se realizó mediante el algoritmo de diagnóstico de demencia DRG 10/66 o los criterios del DSM-IV. Tres años después, se realizó un seguimiento para determinar la incidencia de demencia.

Resultados

Los resultados reportados sugieren que el diagnóstico de diabetes de tipo 2 aumenta el riesgo relativo (RR) de desarrollar demencia casi al doble. De manera similar, los niveles elevados de glucosa (126 – 149,99 mg/dl) también están asociados a un incremento en la incidencia de demencia.

Al analizar los datos del seguimiento a tres años, se calculó la tasa de incidencia de demencia para los sujetos con y sin diabetes. Para aquellos sin diabetes, la tasa de incidencia de demencia fue de 26,7; es decir, surgieron 27 nuevos casos de demencia por cada 1000 personas-año. Para los sujetos con diabetes diagnosticada, la tasa de incidencia de demencia fue de 41,1, mientras que para los sujetos con diabetes no diagnosticada fue incluso mayor, de 59,6.

Los sujetos que se desconocen diabéticos mantienen una glucosa alta permanente y como no lo saben, no acuden al médico.

A pesar de que no se encontró una diferencia en el riesgo relativo de demencia entre los sujetos con diabetes con tratamiento y sin tratamiento la Dra. Rosa María Salinas, del Laboratorio de Demencias del INNN, Ciudad de México y primera autora del artículo, comentó que «se puede deber a que los pacientes diabéticos tienen más acercamiento con los médicos, a citas periódicas, por lo que tienen un mejor control de su salud. Sin embargo, los sujetos que se desconocen diabéticos mantienen una glucosa alta permanente y como no lo saben, no acuden al médico».

Otros estudios

En otros estudios se ha asociado a la diabetes tipo 2 con la demencia vascular, ya que cambios en la macro y microvasculatura pueden llegar a generar un daño cerebral. Aunque en este estudio no se analizó qué tipo de demencia presentaban los sujetos, «simplemente por cifras y datos previos, sabemos que el tipo de demencia más común es de tipo Alzheimer, seguido por vascular o mixta», la Dra. Salinas, por lo que se podría sugerir que la mayoría de los casos en este estudio se traten de la enfermedad de Alzheimer.

Otra ventaja del estudio es que ajustó los datos para factores cardiovasculares y aun así el riesgo relativo de demencia se mantuvo alto para los pacientes con diabetes. Un mecanismo que podría estar involucrado en el daño cognitivo es la hiperglucemia, que puede causar daños estructurales y funcionales al inducir daño oxidativo e inflamación en el cerebro. No obstante, una limitación del estudio es que no se midió la HbA1c, que es un mejor indicador de control glucémico. La Dra. Salinas advirtió que «no nada más es importante prevenir la diabetes, sino también, aun siendo diabético, es importante mantener cifras normales de glucosa».

El estudio 10/66 sigue en curso y se va a comenzar con un tercer muestreo, que sería a 10 años del primero. Se planean detectar nuevos casos de demencia, así como darle seguimiento a los casos ya detectados y también se planea estudiar otras variables como la fragilidad de los sujetos.

Aun cuando son muy comentadas las diversas complicaciones de la diabetes, «difícilmente se habla de las complicaciones crónico-degenerativas y a nivel cerebral. Entonces, sería bueno que se comience a hacer rutinaria una evaluación cognitiva de los pacientes diabéticos», concluyó la Dra. Salinas.

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