Estamos viviendo un momento de grave preocupación sanitaria y en colectivo más vulnerable es el de las personas mayores. Dentro del sector de los sanitarios, los farmacéuticos están ejerciendo un papel principal para proteger a esta parte de la población y frenar la expansión del virus.

En este artículo vamos a analizar cuál es el papel del farmacéutico y las personas mayores. Para ello, hemos acudido a los profesionales de www.farmaciasdirect.com quienes nos han explicado las funciones más destacadas que cumplen para poder proteger a este colectivo.

El cuidado de las personas mayores

La esperanza de vida que actualmente hay en España es una de las más elevadas de toda Europa y ronda los 83 años. De hecho, el país está viviendo un fuerte índice de envejecimiento, es decir, hay más personas mayores de 65 años que menores de 15. Esto ha hecho que profesionales sanitarios como los farmacéuticos hayan tenido que adaptarse a esta nueva realidad que, además, está siendo agravada a causa de la crisis del coronavirus.

Y es que la existencia de una esperanza de vida tan alta también incide en el aumento de los dependientes, ya que, cuanto más edad se tiene, más problemas de salud se suelen experimentar y, por tanto, menos autonomía se tiene en el día a día. Para poder proteger a estas personas vulnerables, cada vez existen más programas estatales que se centran en dar el soporte y la ayuda que necesitan para poder vivir con dignidad.

Muchos familiares de personas mayores apuestan por el ingreso en residencias para que puedan estar mejor atendidas y recibir los cuidados que necesitan en su día a día. Y en el ámbito residencial, los farmacéuticos cumplen un papel primordial para preservar el bienestar de los ancianos.

Los farmacéuticos en las residencias y a domicilio

La atención farmacéutica en estos centros sociosanitarios se centran en promover un uso seguro de los fármacos que se expenden a los pacientes, así como mejorar la salud de los internos.

La farmacia conocida como farmacia comunitaria es la rama que se centra en atender a los pacientes de las residencias. Los profesionales que forman parte de esta actividad se encargan de controlar a los pacientes y les prescriben los tratamientos que deben seguir para cuidar su enfermedad o su afección crónica.

Este tipo de asesoramiento por parte de los farmacéuticos es muy similar al que se ejerce en las residencias particulares de las personas mayores. Los profesionales son los encargados de gestionar los medicamentos que deben tomar los pacientes, así como verificar el uso de productos sanitarios que se estén empleando.

De forma general, los farmacéuticos suelen ayudar en dos vertientes diferentes, tanto en la atención domiciliaria, como en la atención a residencias:

  • Por un lado, ayudan a controlar y administrar los medicamentos que toma el paciente.
  • Por otro lado, colaboran para elaborar una guía que especifique los usos farmacológicos y terapéuticos.

No obstante, uno de los principales campos de actuación es ayudar a la administración racional de los fármacos para que el paciente esté bien atendido y pueda seguir con su tratamiento en todo momento.

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