Un nuevo estudio muestra que el optimismo puede ayudar a prevenir la demencia

Cuando la vida te deprima, mantente positivo. Esta actitud podría ayudarte a prevenir el desarrollo de la demencia a medida que llega a la vejez.

Con todo lo que está sucediendo en el mundo en este momento, es casi imposible mantenerse optimista, no solo sobre nuestro futuro, sino también con el mundo en general. Cuando sientes que todo es un desastre que es difícil no sentirse deprimido. Sentirse de esta manera es perfectamente comprensible.

Sin embargo, una nueva investigación revela que no estaría de más ser menos negativo porque participar constantemente en un pensamiento positivo podría disminuir el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

Una enfermedad neurodegenerativa que comienza a desarrollarse en la edad adulta, la enfermedad de Alzheimer nos ataca al hacer que nuestras células cerebrales se degeneren y mueran, lo que lleva a una disminución continua en las habilidades de pensamiento, comportamiento y sociales que luego impiden que una persona pueda mantener su independencia para la vida cotidiana. Y ahora, un nuevo estudio revela que el pensamiento negativo constante puede ayudar a desencadenarla.

Realizado por investigadores de la University College de Londres, la Universidad McGill y el Instituto Nacional de Investigación Médica y de Salud de Francia, el nuevo estudio analizó a 292 personas mayores de 55 años.

Para hacer el estudio, los investigadores pidieron a los participantes del estudio que se concentraran en patrones repetitivos de pensamiento negativo durante dos años. También se les pidió que completaran pruebas de depresión y síntomas de ansiedad. A los 113 de ellos se les pidió que se sometieran a exploraciones PET, además de evaluar su memoria, atención, lenguaje y otras funciones cognitivas.

Según el estudio, las personas con patrones de repetitivos de pensamiento negativo más altos mostraron un mayor deterioro cognitivo durante un período de cuatro años.

Así, la depresión y la ansiedad en la mediana edad y la vejez ya son factores de riesgo para la demencia. Los investigadores encontraron que ciertos patrones de pensamiento implicados en la depresión y la ansiedad podrían ser una razón subyacente por la cual las personas con esos trastornos tienen más probabilidades de desarrollar demencia.

Tomado junto con otros estudios, que vinculan la depresión y la ansiedad con el riesgo de demencia, los investigadores piensan que los patrones de pensamiento negativos crónicos durante un largo período de tiempo pueden aumentar el riesgo de demencia.

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