El envejecimiento de la población hace de las demencias un desafío para los sistemas de salud en todo el mundo. La alteración cognitiva es un problema grave, pero no el único, en la demencia. Los síndromes conductuales y psicológicos conocidos como síntomas neuropsiquiátricos de la demencia reducen notablemente la calidad de vida. El grupo de síntomas incluye ansiedad, depresión, deambulación, delirios, alucinaciones, identificaciones erróneas, agitación y agresión. La fisiopatología de estos síntomas implica a todos los sistemas de neurotransmisores, con un papel fundamental para la neurotransmisión glutamatérgica.

Las neurotransmisiones glutamatérgicas y GABAérgicas alteradas, la sobre activación de los receptores N-metil-D-aspartato extrasinápticos (NMDA), precisamente las alteraciones de este último se han relacionado con el desarrollo de síntomas neuropsiquiátricos que experimenta casi toda la población de personas mayores con algún tipo de demencia. Todavía no se dispone de fármacos con eficacia y seguridad para la prevención o el tratamiento a largo plazo de estos trastornos, ya que la mayoría debe ser utilizado por poco tiempo producto de los efectos secundarios. La Aromaterapia proporciona la mejor evidencia de resultados positivos en el control de la agitación, uno de los síntomas mas resistente.

Los pacientes con demencias en etapas medias y avanzadas a menudo no pueden verbalizar el dolor, lo que produce síntomas que no se alivian y contribuyen a la agitación. Según estudios dirigidos por Damiana Scuteri, de la Universidad de Calabria, Italia, el aceite esencial de bergamota proporciona una amplia evidencia preclínica de propiedades analgésicas, induciendo efectos ansiolíticos sin sedación, como los que producen las benzodiacepinas. Este ofrece una ventaja notable para los pacientes con algún tipo de demencia, ya que no generaría los efectos secundarios que producen los medicamentos que contienen este compuesto químico.

Anteriormente otro estudio realizado en 2017 en Estados Unidos en la ciudad de Utah, había demostrado mejoras en el estado anímico de personas con trastornos del ánimo. En la actualidad este país esta realizando ensayos clínicos gracias al patrocinio del Instituto de rehabilitación de S. Anna con pacientes mayores que se encuentren en etapas avanzadas de alguna demencia. Estos ensayos toman en consideración la evidencia presentada del poder modulador involucrado en los estados de dolor tanto en casos de dolor inflamatorio como dolor neurótico, la búsqueda de elaborar una crema de aplicación tópica, complementaria al éxito que ha tenido siendo administrado por inhalación, incluso en pacientes que presentan Anosmia (pérdida o disminución del sentido del olfato).

Ya sea su aplicación mediante Masoterapia o Aromaterapia, lo cierto es que estos descubrimientos abren una puerta al desarrollo de nuevas formas no farmacológicas, sobre todo dirigidas a las personas con demencia que presentan alguna dolencia, y que por el avance de la enfermedad han perdido la capacidad de expresar su dolor, pudiendo ser manifestado a través de la agitación o incluso conductas agresivas, mejorando la calidad de vida de las personas mayores y de sus cuidadoras. Sin duda, se requieren mas investigaciones para profundizar en el desarrollo de la aromaterapia y sus beneficios en el campo de las demencias.

 

Nicolas Cisternas

Nicolás Cisternas Sandoval

Especialista en Psicogerontología.

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