Asma y alergias, más cerca de la prevención

Un nuevo estudio encontró una forma potencial de controlar o incluso prevenir el desarrollo de reacciones alérgicas y asma. Los investigadores analizaron lo que naturalmente le da a las personas sanas la capacidad de evitar los efectos de los alérgenos comunes.

El estudio, publicado en la revista Science Immunology, muestra que las personas no alérgicas no experimentan una reacción fuerte a los ácaros del polvo doméstico y otros alérgenos potencialmente debido a un subconjunto de células T previamente desconocido. Los investigadores dijeron que la utilización de las células pronto podría ayudar a desarrollar nuevas terapias para controlar o prevenir las reacciones inmunes y el asma.

Descubrieron nuevos subconjuntos de células inmunes y nuevas oportunidades terapéuticas. Esta nueva población de células podría ser una, de muchos mecanismos desconocidos, que explica por qué las personas sanas no desarrollan inflamación cuando respiran alérgenos.

Los hallazgos provienen del análisis de datos sobre reacciones inmunes y alérgenos de la Base de datos del epítopo inmunitario del instituto. Los investigadores se centraron en los ácaros del polvo doméstico (HDM) debido a las altas tasas de exposición en comparación con otras causas de alergias.

El equipo también reunió personas sanas y personas con asma o alergia a HDM o con afecciones combinadas. Para ver cómo las células T responden a los ácaros del polvo, utilizaron una técnica llamada RNA-seq de células individuales que ayuda a analizar genes y moléculas específicos.

Los resultados mostraron que las personas con asma y alergia a HDM tenían niveles altos de un subconjunto de células T auxiliares, llamadas células reactivas a HDM que expresan interleucina (IL) -9 Th2, en su sangre. Las células IL9-TH2 podrían matar otras células y causar inflamación en algunas partes del cuerpo.

Mientras tanto, los participantes no alérgicos aparecieron con otro subconjunto de células T que soportan un gen que codifica una proteína llamada TRAIL. Los investigadores dijeron que la proteína podría ayudar a prevenir la activación de las células T dañinas auxiliares.

Ahora, si los estudios funcionales confirman este efecto amortiguador, los investigadores afirman tener curiosidad por saber si hay una manera de aumentar la activación de estas células T o inducir su proliferación en poblaciones asmáticas o alérgicas.  ¿Podrán actuar sobre esas células muy temprano, antes de que se desarrolle el asma?

Los investigadores esperan ver más estudios para analizar el vínculo entre las células T y el desarrollo de alergias. Sus hallazgos pueden ayudar a acelerar futuras investigaciones sobre asma y alergias.

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