Cuando se piensa en las actividades para las personas que tienen enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia, ¿qué nos viene a la mente? Quizás evocan una imagen de un grupo de personas que hacen ejercicios en sus sillas, o viendo documentales de La2 juntas. Si bien éstas son algunas formas de proporcionar actividades, existen muchas más, y hay razones importantes para proporcionar actividades significativas.

Con demasiada frecuencia, las personas con demencia, ya sea en casa o en una residencia, están muy poco estimuladas y tienen una baja conexión con la vida social.

Pueden pasar páginas de una revista que no tiene ningún interés para ellos, o estar delante de la televisión “viendo” un programa que eligió su cuidador.

Las actividades significativas son aquellas que se dedican a la atención de la persona y conectan con sus intereses- son de gran relevancia en la atención a personas con demencia. Deben tenerse en cuenta las siguientes ocho razones por las que es importante ofrecer una variedad de actividades significativas para las personas que viven con demencia:

Estimulación mental

Proporcionar actividades que involucran el cerebro es bueno para todos nosotros, y más aún para las personas que viven con demencia. De hecho, algunos estudios han sugerido que un programa de actividad estructurada puede ralentizar la progresión de la enfermedad de Alzheimer o incluso mejorar el funcionamiento cognitivo de inmediato y hasta tres meses después del programa de actividades.

Actividad física y salud general

Algunos programas de actividad implican movimiento físico, que puede beneficiar al cuerpo y al cerebro. Mantenerse físicamente activo puede prevenir otros problemas de salud y mantener el funcionamiento diario y la movilidad. La investigación sobre el ejercicio físico para las personas diagnosticadas con demencia ha demostrado mejor de manera significativa el funcionamiento cognitivo.

Interacción social

Las actividades facilitan la socialización, un aspecto importante de la salud mental. Si las personas no tienen la oportunidad de interactuar socialmente con los demás, pueden sentirse solas, aisladas o deprimidas. O lo que es peor: las tres cosas a la vez.

Mejora de los hábitos de sueño

Las actividades pueden proporcionar una rutina para el día, lo que a su vez puede mejorar dormir por la noche. Si una persona con demencia se sienta en una silla todo el día y no participa en ningún tipo de actividad, lo más probable es que va a quedarse dormida varias veces durante el día (no es porque tenga demencia, ¿a quién no le pasaría lo mismo? Este hecho de quedarse dormido puede interrumpir los buenos patrones de sueño ya que la persona sacia parte de su sueño durante las siestas diurnas. Proporcionar actividades,significativas a lo largo del día ayuda a minimizar las siestas y fomentar un sueño mejor durante la noche en su lugar.

Mejora en la autoestima

La autoestima se refiere a cómo  se sienten las personas acerca de sí mismas- a menudo se ve reducida cuando alguien tiene la enfermedad de Alzheimer u otras demencias. Especialmente en las primeras etapas, cuando las personas son conscientes de que están teniendo problemas de memoria, sentimientos de incompetencia etc la depresión y la ansiedad son comunes. Ofrecer a alguien que pueda realizar una actividad se convierte en un estímulo para ellos, dándoles algo con lo que pueden experimentar el éxito y el disfrute.

Disminuir la depresión y la ansiedad

Involucrar a las personas con demencia en las actividades puede reducir los síntomas de depresión y ansiedad. Múltiples estudios han demostrado una mejora en la depresión y la ansiedad a través de la provisión de programas de actividades estructuradas, y algunos incluso han demostrado que la mejora continúa durante un máximo de seis meses después de finalizar el estudio.

Minimizar los problemas de comportamiento

Un estudio publicado en la American Journal of Geriatric Society demostró una disminución significativa de los comportamientos problemáticos, tales como el shadowing (seguimiento de otro), preguntas repetitivas, la agitación y la interacción argumentativa cuando las actividades que ofrecidas eran de interés y ajustadas al nivel de habilidad de la persona con demencia. Muchos otros estudios han demostrado beneficios similares.

Beneficios para el cuidador

Si los beneficios mencionados anteriormente no son suficientes para convencer de que las actividades significativas son importantes, debe considerarse el beneficio de la experiencia del cuidador. Si tu ser querido está participando activamente, pasarás menos tiempo manejando los comportamientos problemáticos y más tiempo disfrutando de las interacciones positivas con tu familiar. 

Imagen: Alzheimer´s Australia

Referencias bibliográficas:

  1. Alzheimers care today. 2007; 8(4): 309–318. Evidence-Based Interventions to Improve Quality of Life for Individuals with Dementia. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2585781/
  2. Alzheimer’s Society. Keeping active and staying involved. http://www.alzheimers.org.uk/site/scripts/documents_info.php?documentID=90
  3. American Journal of Geriatric Psychiatry 16:3, March 2008. Tailored Activities to Manage Neuropsychiatric Behaviors in Persons With Dementia and Reduce Caregiver Burden: A Randomized Pilot Study. http://journals.lww.com/ajgponline/Abstract/2008/03000/Tailored_Activities_to_Manage_Neuropsychiatric.7.aspx
  4. Fight Dementia.org. Provide activities to maintain a person’s ability, dignity. www.fightdementia.org.au/…/NAT/…Providing_Activities.pdf
  5. Primary Psychiatry. 2009;16(6):39-47. Psychosocial-Environmental Treatments for Alzheimer’s Disease. http://www.primarypsychiatry.com/aspx/articledetail.aspx?articleid=2106
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