¿Qué hacen los educadores sociales que no hagan ya los maestros de escuela o los profesores de secundaria?

​Desde el CPEESM (@cpeesm) Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de la Comunidad de Madrid entendemos que un maestro es el profesional clave en la educación formal de los niños y niñas, que no solo abarca el conocimiento. Es una figura clave en la resolución de conflictos en el aula y tiene que tener unos conocimientos sobre materias transversales. La educación social aporta ese conocimiento u orientación a los maestros y profesores.

Además trabaja en el contexto educativo aspectos trasversales como son: prevención de consumos, educación sexual, educación vial, estos son temas que hasta ahora se trabajan de forma puntual a través de talleres con agentes externos, pero con una educadora social en un centro escolar se pueden plantear proyectos anuales.

Desde la educación social también se abarcan otros temas como mediación escolar​, intervención en casos de bulying, intervención familiar.

Y otro de los objetivos que se pueden trabajar es el acercamiento del entorno al espacio escolar. El desarrollo comunitario es clave para que la comunidad educativa y el barrio se conecten y se integren. Una acción en este sentido puede ser que los centros estén abiertos por la tarde, con educadores sociales que los dinamiten, o que las bibliotecas públicas sean a las que acudan los alumnos dentro de su programación.

¿Qué valores añaden a la educación de una persona los profesionales de la EducaciónSocial? ​

La educación social considera que la persona tiene la capacidad de aprender a lo largo de toda la vida y desde este prisma es como entendemos la educación. El valor añadido es creer en la capacidad de cada individuo en generar cambios en su propio proceso de aprendizaje.​

​Nosotros acompañamos en este proceso de cambio, no les juzgamos ni les decimos lo que tienen que hacer. Hacemos reflexionar​ y llegamos juntos a conclusiones.

A parte de las competencias profesionales, ¿qué deberían enseñarnos para afrontar el nuevo mundo?

​Algo que ya está muy de moda pero que es fundamental y necesario es la inteligencia emocional. Nosotros tenemos muy presente este valor y lo ponemos en alza. Consideramos que es necesario trabajar habilidades sociales para ser competentes no solo laboralmente sino también socialmente.​

¿Qué deberíamos desaprender?

​Desde la educación social apostamos por el trabajo colaborativo, por lo que consideramos que ciertos aspectos de la competitividad deberíamos desaprenderlo. Cuando se considera que para llegar lejos hay que pisar al de al lado​ o que todo vale creemos que hace pequeño al individuo pese al posible éxito socia lo laboral.​ En vez de este valor apostamos por el esfuerzo y crecimiento personal.

¿Qué os han enseñado las personas mayores con las que habéis trabajado?

La capacidad de superar dificultades, la confianza en el ser humano y en el trabajo colaborativo en equipo, la constancia y el inconformismo ante la falta de esfuerzo y de trabajo.

Como anécdota, las personas que comparten sus conocimientos, experiencia y solidaridad con otras de forma voluntaria, totalmente desinteresada, movidas por el interés de seguir aprendiendo con los demás, a aportando para construir proyectos de trabajo colaborativo y solidario.

¿Por qué no se trabaja más en la intergeneracionalidad si como parece ambas partes crecen, aprenden y disfrutan?

Por que es necesario aumentar los recursos socioeducativos que entiendan que una sociedad para todas las edades es aquella que permite a todos los grupos sociales integrarse en las estructuras políticas, sociales, culturales y económicas de una sociedad, para que puedan participar en la toma de decisiones y acceder a todas sus oportunidades, que entiendan la solidaridad intergeneracional como el intercambio y apoyo recíproco de recursos materiales y emocionales en las familias, los recursos educativos y grupos comunitarios.

Desde la educación social se promueven procesos educativos y de participación con las personas y con grupos humanos homogéneos y entre grupos de varias generaciones a través de técnicas y metodologías de gestión participativa comunitaria.

Entendemos que una sociedad inclusiva con las personas mayores, además de combatir el edadismo o discriminación por razón de edad, es una sociedad que promueve una cultura que valora la experiencia y los conocimientos que se van acumulando en la edad, y mejorando las condiciones económicas y sociales para que las personas de todas las edades continúen integradas y puedan decidir libremente cómo desean contribuir y participar en ella.

Es necesario ayudar a comprender la conexión que existe entre generaciones e introducir la perspectiva intergeneracional y del envejecimiento en la acción educativa con todas las generaciones para que se reconozcan y los más jóvenes reclamen la participación de los/as ciudadanos/as mayores y se establezcan aprendizajes y espacios de relación familiar y social de reciprocidad.

Desde los medios de comunicación, ¿en qué podemos ayudar a una mayor o mejor valoración de la profesión?

Conociendo nuestros ámbitos de trabajo, objetivos y metodologías, es lo que define nuestra misión y nuestros procesos de trabajo, que son objetivos en sí mismos porque están cargados de valore inclusivos, solidarios, reconstrucción de conocimiento y de procesos de participación ciudadana.

Desde ahí, les será más fácil a los medios de comunicación situarnos en los espacios, momentos, causas y fenómenos sociales en los que tenemos una clara presencia y que, muchas veces no se nos incluye por desconocimiento. Aportamos en temas sociales, de los que ya se ocupan otras profesiones, una complementariedad socioeducativa muy necesaria para comprender los procesos por los que se genera una determinada dificultad social y, por tanto, los procesos por los que se pueden combatir.

¿Qué os han enseñado los años? y ¿qué habéis aprendido de las equivocaciones/fracasos?

Los años me van enseñando la necesidad de seguir aprendiendo a lo largo de la vida y las equivocaciones que las segundas oportunidades mejoran a las personas y acusaciones sin juicios de valor previos y desarrollando actitudes tolerantes.

¿Cuántas veces habéis deseado cambiar de profesión o tirar la toalla?

​Yo, personalmente no me planteo cambiar de profesión, porque me encanta y tengo un buen trabajo en una administración pública, con una remuneración adecuada, pero cuando veo lo que cobra un educador social en la empresa privada ​con la responsabilidad y carga emocional que conlleva, entiendo perfectamente que muchos buenos profesionales se desanimen y busquen otras opciones laborales.

Entrevista realizada a Leticia Sánchez Amigo, Presidenta del Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Madrid con los miembros de la Comisión de Envejecimiento Activo, aprendizaje a lo largo de la vida e intergeneracionalidad.

Por una #educacionsocial para #vivirenladiversidad ?