Personas mayores ante el COVID-19

 

Que estamos en una época rara ya nadie lo discute.

Que no sabemos cómo seguirán nuestras vidas después de esto tampoco.

Pero hay algo que sabemos a ciencia cierta y es que las personas mayores son uno de los grupos más perjudicados en la crisis provocada por el Covid-19.

Toda esta situación que estamos viviendo ha dejado evidenciado un grave problema, ya no solo a nivel de país, sino a nivel mundial, y es la frágil situación en la que se encuentran las personas mayores en nuestra sociedad.

Para ello deberíamos analizar el antes, el durante y el después…..de la crisis sanitaria que estamos viviendo.

 

El antes

Desde hace ya muchos años, aquellos sectores y profesionales que están más vinculados e implicados con las personas mayores vienen reivindicando derechos que son vulnerados de las personas mayores.

La discriminación por edad, la infantilización, la excesiva soledad en la que viven ciertas personas mayores, el maltrato psicológico, económico y hasta físico que sufren muchos de ellos, evidencia que algo no está funcionando bien.

Se hacen eco de ello muchas instituciones de ámbito nacional e internacional como puede ser Helpage Internacional, La OMS, Fundación Pilares, Fundación MATIA, CEOMA por nombrar algunas.

 

¿Qué derechos tengo como persona mayor?

 

El durante

A los comienzos de esta crisis en España una de las primeras medidas que se adoptaron fue cerrar centros de día, aislar a los residentes de las residencias para mayores, confinar a los mayores en sus domicilios, extendiéndolo luego a toda la población. Se los aisló de su rutina, de su entorno, de su familia y de sus afectos.

Los mayores se convirtieron en el foco más grande de contagios y de víctimas, si bien no hemos de olvidar que muchos de ellos algunos de edades muy avanzadas han logrado superarlo.

Mucho se ha hablado de ellos en estos días, llegando incluso a plantearse por algunos si debían recibir los mismos cuidados o atenciones que otras personas de menor edad, si increíble pero cierto.

 

El después

Aún no tenemos claro cómo será, lo cierto es que en esta primera fase de desconfinamiento no se les ha tenido en cuenta, no se ha considerado la necesidad que tienen de salir, de hacer ejercicio, de poder retomar un mínimo contacto con su entorno…. No, para preservar su integridad que sigan confinados ¿esto no es discriminación?

Ya se han alzado muchas voces en contra de esta situación y deben alzarse muchas más.

 

La revolución

No sé si llegará o no, ojalá lo haga, una revolución pacífica pero contundente impulsada por esta necesidad de cambio que nace de la injusta situación que viven cientos de miles de personas mayores y secundada por una sociedad que entiende, que se solidariza y que comparte una causa que quizás hoy no vive como propia pero que mañana será la suya.

Os invito a todos a sumarnos a esta revolución

 

Fdo. Natalia Rosset García

Abogada especializada personas mayores. Directora en Tutelarte.