Leidy Johana Moreno Rodríguez es profesional en Gerontología con experiencia de más 7 años en la formulación, ejecución y evaluación de proyectos sociales a favor de niños, jóvenes y personas mayores a través de acciones encaminadas en promover desarrollo humano, fortalecer las relaciones intergeneracionales y garantizar un envejecimiento activo.

Hoy, y desde Colombia donde nación y desarrolla su carrera profesional ha querido compartir con la audiencia de QMAYOR esta interesante propuesta en tiempos de pandemia.

El número de personas mayores fallecidas a causa del COVID-19 es cinco veces más elevada que el promedio mundial, señalo el Secretario General de la ONU. Y esto se convierte en un desafío para todos los gobiernos en lograr implementar una política social que durante y después de esta pandemia, minimice las brechas existentes en la protección de los derechos humanos y sociales de las personas mayores, así como los retos económicos que debe afrontar cada país.

Pero reflexionemos que pasa con las familias con personas mayores en estos momentos de aislamiento obligatorio en casa, sin duda alguna el gobierno y organizaciones privadas en Colombia se ha preocupado por presentar a través de diferentes medios de comunicación estrategias para que las personas mayores sigan siendo activas, para fortalecer los modelos de cuidado, para darle a diferentes profesionales y cuidadores herramientas para la atención en salud física y mental de los mayores. Todo esto ha sido posible y efectivo, gracias a la intervención diferentes profesionales, especialmente de los Geriatría quienes han velado por multiplicar sus esfuerzos y poner al servicio todo su conocimiento.

Ahora bien, soy profesional de gerontología y me he preguntado cómo es la comunicación familiar en estos momentos de aislamiento ¿Será que las familias creen que la forma de comunicarse con la persona mayor (papá, abuelo, tío, etc.) con quien conviven este aislamiento es adecuada, es funcional, es efectiva? Pues bien, seguramente muchas familias consideran que si porque conocen a la persona mayor. Pero seguramente, desconocen los cambios que afronta una persona en la vejez, este desconociendo es considerado en nuestra sociedad normal, por varios motivos, entre ellos: las ocupaciones diarias de los miembros, porque la persona mayor siempre está con un cuidador, o asiste a un centro día para mayores o en otros casos esta todo el tiempo solo. 

Pues bien, he aquí mi interés poder brindarles a través de este escrito claves, opciones, estrategias o recomendaciones para que las familias fortalezcan la comunicación entre sus miembros, sobre todo cuando hablábamos de un aislamiento y convivencia entre niños, jóvenes, adultos y ancianos, se hace fundamental la comunicación y relaciones intergeneracionales. 

Envejecer en medio de la guerra

Angie Williams y John F. Nussbaum en su libro Intergeneracional Communication Across the Life Span explican que “la comunicación intergeneracional se puede definir como un acto en el que se relacionan dos o más personas pertenecientes a diferentes generaciones, en el cual se alude un significado común y que está atraviesa diferentes actitudes, creencias y estereotipos” que definen y limitan la comunicación. Por lo tanto, es posible asumir que los problemas de incomunicación entre diferentes generaciones, derivan de la falta de significado común del mensaje que se esté transmitiendo y las consecuencias de ello no se limitan a simples malentendidos, los efectos se extienden a la imposibilidad de satisfacer necesidades relacionales, el estrés, la insatisfacción personal y el conflicto.

Por ello, me permito presentar estas recomendaciones básicas pero esenciales que se deben tener en cuenta para lograr una comunicación intergeneracional efectiva en estos momentos de aislamiento social.

1.  Cambio de connotaciones negativas de la vejez 

Hablar de vejez o llegar a ella, ha tenido y sigue teniendo connotaciones negativas, dado que siempre se interpreta como un periodo de perdidas, de enfermedad y dependencia. Dentro de los estereotipos más habituales que requieren ser modificado en todos los contextos y medios son: 

  • Todos los mayores son iguales; existen diferencias biológicas y características psicológicas, sociales y espirituales propios para cada individuo. 
  • Los mayores están enfermos y frágiles: si bien es cierto que en la vejez se acentúan algunas patologías crónicas estás no son resultado de llegar a esta etapa de vida sino es el resultado del tipo de envejecimiento que tuvo esa persona durante su vida. 
  • Tienen problemas de memoria; Si bien, los fallos de memoria se incrementan con la edad, la mayoría de estas perdidas se deben a falta de estimulación y motivación. O si son frecuentes se deban a una patología. Es necesario señalar que toda persona mayor es capaz de realizar actividades mentales con la misma capacidad que personas más jóvenes. 

 Las vejeces no son representadas en la televisión argentina

  • Son rígidos y no se adaptan a los cambios; toda persona mayor es capaz de adaptarse a cambios que se producen en su entorno, pero requieren de estrategias que les permita poner en marcha habilidades de afrontamiento que les permita sobrellevar dichos cambios tenido en cuenta su experiencia de vida. 
  • No pueden aprender cosas nuevas; aprender una nueva habilidad requiere de modelo de enseñanza aprendizaje diferente a los modelos tradicionales, la educación en la vejez, no es otra cosa que estrategia de autodesarrollo (gerantagogia) que se traduce en construir conocimiento a partir de la experiencia. 

Estos estereotipos generan una imagen inexacta, errónea y homogeneizadora de la vejez que incide en el comportamiento cognitivo, conductual y emocional de una persona mayor y genera una brecha en la comunicación y relación con las demás generacionales. 

2. Reconocer las diferencias entre las generaciones 

Se hace necesario, reconocer que envejecer trae consigo cambios propios a nivel físico, psicológico, social y espiritual; y que ellos nos implican modificaciones que afecten positivamente nuestro proceso de envejecimiento. Por ello, cuando la familia apoya estos cambios con nuevas oportunidades es posible que la relación y comunicación intergeneracional.  

3. Estimular la comunicación intergeneracional 

Si bien, comunicar se considera un aspecto cotidiano y lógico, la comunicación no depende solo de lo que se entrega sino de lo que pasa con el que la recibe y no solo es trasmisión de información sino intercambio de sensaciones, emociones y conductas. 

Desde la persona mayor 

  • Tener una imagen de sí mismo que corresponda a la realidad 
  • Comunicarse y relacionarse con su entorno de manera permanente
  • Expresar sus deseos y opiniones
  • Expresar sus sentimientos sin temores
  • Encontrar diariamente espacios, acciones y actividades que generen motivación. 

Desde las demás generaciones

  • Usar un lenguaje concreto, con tono de voz adecuado y cerciorarse de que comprende el mensaje. 
  • Escuchar a la persona mayor con tiempo suficiente, sin afanes y distracciones.
  • Asumir una postura corporal de cercanía y afecto. 
  • Fomentar acciones que le permita a la persona mayor expresar sus sentimientos y emociones. 
  • Desarrollar actividades familiares donde la persona mayor tenga un rol especifico que genere motivación. 
  • Evitar frases como “ya te dije, acuérdate” 
  • Utilizar imágenes, signos y símbolos, la comunicación visual tiene mayor recordación. Su uso se recomienda cuando la persona mayor tiene alguna limitación para recordar o hablar. 
  • Evitar conductas de impaciencia, como por ejemplo evitar completas las palabras que desea manifestar la persona mayor. 

4. Incentivar proyectos de innovación social 

Se hace necesario que la comunicación intergeneracional se fortalezca a través del desarrollo de actividades o acciones de interés común y que sean innovadoras para las generaciones, en este momento de aislamiento se hace esencial vincular a las personas mayores en proyectos de emprendimiento, de corresponsabilidad y de promoción de envejecimiento activo. 

En conclusión, la comunicación intergeneracional en estos momentos de aislamiento social se hace aún más necesaria y oportuna para que las personas mayores, los adultos, jóvenes y niños logren impactar positivamente su envejecimiento y reconozcan la vejez como una etapa llena de riquezas y recursos que requieren ser explorados, y sea esto el inicio de un envejecimiento sostenible. 

Poema “Cuando éramos niños” – Mario Benedetti

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