La investigación detrás de la terapia con muñeca en la enfermedad de Alzheimer

La terapia con muñecas consiste en ofrecer muñecas a personas con enfermedad de Alzheimer y otras demencias con el objetivo de mejorar su bienestar, compromiso y calidad de vida. La terapia con muñecas se usa generalmente con las personas que se encuentran en las etapas media o avanzada de la demencia.

Afortunadamente, en España, cada vez son más los profesionales y las empresas que apuestan por el uso terapéutico de las muñecas para las personas con demencia, así como muchos cuidadores y familiares que resaltan las virtudes de utilizar las muñecas con estos objetivos. Sin embargo, no todos estamos listos para subirnos a este carro. ¿Por qué ? A continuación se muestran los argumentos a favor y en contra de la terapia con muñecas en la demencia.

Apoyo al uso de las muñecas terapéuticas

Los que estamos a favor de ofrecer muñecas a personas con Alzheimer y otros tipos de demencia a menudo hablamos sobre beneficios tan sencillos como el aumento del número de veces que la persona sonríe al día, y una disminución de las alteraciones de conducta. Nos remitimos a situaciones en las que una persona con demencia encuentra la calma por el simple hecho de sostener una muñeca con regularidad, o interactuar con ella desde un sentimiento de alegría. Del mismo modo, a una persona con demencia le puede resultar beneficioso poder servir como cuidador de algo o alguien, ya que esto podría mejorar sus sentimientos de propósito.

Además, la terapia con muñecas es una forma no farmacológica de abordar las emociones y los síntomas psicológicos y conductuales que pueden manifestarse en la demencia. En esta intervención no existen los efectos secundarios o las interacciones con medicamentos, aunque es realmente importante tener un conocimiento adecuado para su buen uso. Los cuidadores, tanto familiares como profesionales, a menudo cuentan que cuando la persona con demencia tiene una muñeca, pueden ofrecerle apoyo más fácilmente debido a la distracción y la comodidad que proporciona la muñeca.

Preocupaciones sobre las muñecas terapéuticas

En la otra parte de la balanza, encontramos un grueso de profesionales y familias que muestran su preocupación por el uso de muñecas para las personas con demencia. Entre los principales motivos de su preocupación se encuentran los siguientes:

Trato con dignidad

Los detractores del uso de muñecas para personas con Alzheimer a menudo están preocupados por la dignidad de la persona. Señalan que una persona adulta con pérdida de memoria no es un niño y no debe ser tratado como tal y, por supuesto, espero que muchas personas estén de acuerdo con esto último. En la atención a la demencia, enfatizamos el hecho de no utilizar enfoques que infantilicen a las personas mayores, lo que implica tratar a la persona como un niño. No ofrecemos una muñeca para que la persona con demencia juegue con ella, aquí está el problema, cuando muchos solo pueden ver en esta interacción un juego. No hemos venido a jugar. No debemos perder de vista que nuestro objetivo es terapéutico y la muñeca va a ser una herramienta (como todas las que llenan nuestra mochila) que nos va a dar la posibilidad de conectar con la persona, de responder a sus necesidades… sin hacer uso de otro tipo de herramientas que implican mayores riesgos y no nos traen tantos beneficios (p.ej.: sujeciones físicas o farmacológicas).

Si a Doña Juana le llamamos Juanita porque nos parece adorable, si imprimimos fichas de Orientación Andújar para estimular las funciones cognitivas porque es muy cómodo, si ponemos a los Canta Juegos para repasar los números o si en terapia ocupacional trabajamos pintando dibujos del Pato Donald… ¿estamos respetando la dignidad de las personas con demencia? (Te invito a responder a esta pregunta en los comentarios).

Tanto si usamos muñecas o no, debemos garantizar un trato digno a todas las personas con demencia, respetando sus derechos, sus necesidades psicológicas, preferencias y su historia de vida. Un diagnóstico de demencia no elimina el derecho de ser tratado con dignidad.

Engañar a la persona

A otros, les preocupa que al ofrecer terapia de muñecas a las personas mayores, los estamos engañando al dejarles pensar que la muñeca es un bebé real. Como profesionales que apoyan a personas con demencia, la cuestión de cómo usar la terapia con muñecas de manera ética es importante. En ocasiones, la mentira terapéutica se convierte en una herramienta más que llena nuestra mochila. Sin embargo resulta fundamental que los profesionales que trabajamos con personas con demencia tomemos decisiones considerando los principios básicos de la ética, como la autonomía, beneficencia, no maleficencia o justicia.

Para aquellos que quieran profundizar en la Atención Centrada en la Persona con Demencia, recomiendo encarecidamente la lectura de la obra de Tom Kitwood, “Dementia Reconsidered. The person come first”.

Investigación sobre la terapia de muñecas

A pesar de que esta herramienta todavía resulta desconocida en España, se han realizado múltiples estudios de investigación sobre el uso de la terapia de muñecas para personas con demencia. Los investigadores han estado buscando respuestas basadas en la ciencia sobre si, y cómo, la terapia de muñecas beneficia a quienes viven con demencia.

Si bien las preocupaciones éticas mencionadas anteriormente a menudo se mencionan en la investigación, los resultados de los estudios demuestran varios beneficios de la terapia de muñecas. Éstos incluyen:

  • Disminución de la ansiedad
  • Disminución de la agitación
  • Aumento de los niveles de felicidad
  • Mayor interacción social
  • Aumento del nivel de actividad
  • Mejora de la capacidad de recibir atención
  • Menos expresiones verbales negativas
  • Estado de ánimo mejorado
  • Disminución de deambular
  • Disminución de obsesiones
  • Mejora la ingesta de alimentos

Por ejemplo, un estudio de caso detallado que involucró a un residente de una residencia notó una disminución en las alteraciones conductuales, así como en el nivel de ansiedad y agitación. Los investigadores también vieron una mejora en su comunicación y nivel de interacción con los demás.

En otro estudio, la investigación sobre la terapia de muñecas se llevó a cabo con residentes que tenían demencia en estadios medios y avanzados. El estudio encontró que el uso de las muñecas se asoció con un aumento en la felicidad de los residentes, la interacción social, el nivel de actividad y la capacidad de los demás para ofrecer apoyo y atención a los residentes. Los niveles de ansiedad también disminuyeron en estos residentes.

Un tercer estudio involucró a 51 residentes de centros de atención a personas con demencia. La terapia con muñecas se asoció con disminuciones significativas en las verbalizaciones negativas y el estado de ánimo, el vagabundeo, la agresión y las obsesiones.

El British Journal of Nursing también publicó una revisión del uso de muñecas para personas con demencia. Si bien reconoce algunas de las inquietudes mencionadas anteriormente, concluyó que hay numerosas evidencias anecdóticas de los beneficios de la terapia de muñecas. También señala que, aunque puede haber una falta de múltiples estudios científicamente replicados sobre el uso de muñecas, la terapia de muñecas ha demostrado efectos positivos para las personas con demencia sin el uso de medicamentos.

Algunas investigaciones incluso encontraron una mayor ingesta de alimentos en residentes que participaron en la terapia de muñecas. Este es un beneficio importante ya que la ingesta dietética a menudo disminuye conforme avanza la demencia.

¿Por qué puede funcionar la terapia con muñecas?

No me canso de decirlo: la terapia con muñecas no es para todos, solo para aquellas personas que la aceptan. Así deberían ser todas las intervenciones. Esta herramienta ofrece significado y propósito para las personas con demencia y podemos desarrollar en ella una forma creativa de comunicación extraordinaria. El vínculo del apego, será otro aspecto que haga más adecuada esta intervención con algunas personas que otras, ofreciéndoles la oportunidad de dar y recibir amor y encontrar confort y utilidad en ese nuevo rol. En lugar de ser constantemente un receptor de atención y cuidado, una muñeca ofrece la oportunidad de cambiar los papeles y orquestar una interacción significativa, dirigida por la persona que vive con demencia.

Las muñecas no dejan de ser una herramienta más, igual que otras muchas con las que ya contamos para trabajar con las personas con demencia. No resulta mejor ni peor, pero no debemos perder de vista que su necesidad y efectos los va a marcar siempre la persona.

El uso de muñecas con personas con demencia mal planteado, en un momento inadecuado y sin saber qué estamos haciendo puede no sólo no resultar útil sino ser contraproducente. Por estas razones te animo a participar en la formación por la que ya han pasado más de 200 profesionales en España este 2018. En este curso tendrás claro qué es el uso terapéutico de muñecas en demencias, qué función cumple, por qué y cuándo elegir esta técnica y no otra con cada persona. Pero, sobre todo, a usarla con un control y análisis antes y después de implementarla. ¿Por qué? Porque estamos trabajando con personas, con su sufrimiento y bienestar y en este camino no vale todo.

Nuria Carcavilla González

Psicóloga especialista en demencias y accesibilidad cognitiva

Curso Doll Therapy en Demencias