Una de las conclusiones presentadas en la conferencia anual de la Asociación Americana de Psicología (APA), revela que las personas con problemas de pérdida de audición sin tratar son propensas a la depresión y a la demencia, entre otras alteraciones cognitivas.

El Dr. David Myers, profesor de psicología en el Hope College, revela que dado que la pérdida de audición empeora con el tiempo si no se trata, las personas con problemas de audición pueden tener mejores posibilidades de recibir ayuda e integrarse socialmente si utilizan a tiempo dispositivos como los audífonos.

“Muchas personas con problemas de audición luchan en silencio con sus dificultades auditivas, esforzándose por mantenerse en contacto con el mundo que les rodea, reacios a buscar ayuda”, afirma el Dr. Myers. “La ira, la frustración, la depresión y la ansiedad son comunes en las personas que viven con problemas de audición.”

La mayoría de las personas con discapacidad auditiva esperan hasta 6 años, desde que notan la pérdida auditiva, para buscar ayuda médica pues la mayoría no están seguros del camino que deben seguir, ni de cómo van a ser percibidos por los demás. Más de 2300 pacientes con pérdida auditiva examinados en su estudio indican que casi la mitad de ellos sufren depresión y tristeza, sobre todo si no utilizan ayudas como los audífonos. Al parecer, las personas de entre 20 y 69 años tienen la mitad de probabilidades de obtener ayudas para mejorar su audición en comparación con personas mayores de 70 años. Sin embargo, las investigaciones demuestran que las personas mayores que adquieren un audífono, presentan una audición muy pobre y son más vulnerables a padecer problemas congestivos, depresión y demencia, entre otros.

Hacer que la gente utilice la última tecnología de los audífonos puede ayudar a recuperar el control de sus vidas y a lograr una estabilidad emocional, e incluso un mejor rendimiento cognitivo.