Aunque los mecanismos del sueño aún no están claros, se ha establecido que una buena noche de sueño es esencial para fomentar la resiliencia de la salud física y mental. Pero, contrariamente a la creencia popular, no son necesarias ocho horas de sueño para formar recuerdos, según una investigación publicada en Hippocampus.

Hasta ahora, muchos creían que la única manera de consolidar los nuevos recuerdos en la memoria a largo plazo era a través del sueño. Pero los investigadores están descubriendo que este proceso también puede ocurrir cuando las personas están despiertas y razonablemente relajadas. Esto sugiere que pasar solo 10 minutos en una habitación silenciosa sin estimulación, sin TV, ni dispositivos móviles, podría aumentar la memoria.

“Mucha gente piensa que el cerebro es un músculo que necesita ser estimulado continuamente, pero quizás esa no sea la mejor manera”, afirmó la investigadora Michaela Dewar de la Universidad Heriot-Watt. Añadió que esto podría explicar por qué estudiar antes de una prueba es una estrategia ineficaz, o algunas personas pueden mirar un libro durante un largo período de tiempo y olvidarse de todo lo que han leído en unas pocas horas. Un tiempo de espera puede darle tiempo al cerebro para procesar esta nueva información.

Un estudio previo realizado por Dewar y sus colegas en 2012 encontró que las personas que tuvieron un breve descanso después de escuchar una historia recordaron un 10 por ciento más de ella 7 días más tarde en comparación con aquellos que jugaron a un juego de estimulación cerebral después de escuchar la misma historia. En el nuevo estudio, sin embargo, Dewar y sus colegas muestran que los recuerdos espaciales, como el diseño geográfico de tu ciudad o el interior de la casa de un amigo, también se pueden consolidar durante un tiempo de espera de 10 minutos.

El equipo de investigación reclutó a 40 personas para aprender una ruta virtual antes de descansar o participar en una tarea perceptual no relacionada durante 10 minutos. Descubrieron que los participantes en la condición de reposo reparador se desempeñaban mejor en una prueba de mapa cognitivo demorado, lo que requería que señalaran puntos de referencia de un rango de ubicaciones.

“Siempre y cuando estemos razonablemente relajados, es posible que todavía estemos experimentando algunos de los procesos de consolidación de memoria que normalmente ocurren cuando dormimos”

Los investigadores concluyen que los hallazgos podrían tener implicaciones para aquellos que sufren de insomnio y otras condiciones que afectan la capacidad de la memoria, como la enfermedad de Alzheimer y la amnesia.

Fuente:

  1. Craig M, Dewar M, Harris M, Sala S, Wolbers T. Wakeful Rest Promotes The Integration Of Spatial Memories Into Active Cognitive Maps. Hippocampus. 2015.

Imagen: Trevor Butcher