“Abuelo no prediques. ¡Tu nieto te está mirando!”. Este bien podría ser un buen inicio para hablar de consejos y relaciones satisfactorias. Parece claro que a mayor contacto, más actividades juntos pero no siempre tienen por qué ser de calidad.

En ocasiones la distancia geográfica es demasiado grande y condiciona las relaciones familiares pero ya que son pocas, vamos a aprovechar el tiempo que estamos con ellos al máximo, jugando con ellos, transmitiéndoles sentimientos de afecto, de comprensión, de complicidad. A cualquier nieto le gusta sentir a su abuelo, cercano, utilizando su mismo lenguaje aunque mirando la realidad del presente bajo distintos puntos de vista. Una riqueza sin igual.

Es muy importante también que los abuelos se adapten a las características evolutivas del niño pero esto lo hacen de maravilla. No en vano, ya han experimentado estos ciclos con sus hijos. Aunque estos nietos se están criando en otra época. Un factor también a tener en cuenta. Recordamos la frase de Epicteto de Frisia: “El error del anciano es que pretende enjuiciar el hoy con el criterio del ayer”.

Los abuelos son aquellos seres que nos traen historias del pasado pero que sobre todo, son el puente entre las generaciones. En momentos de conflictos entre padres e hijos, los abuelos son unos mediadores excepcionales. Conocen el valor de la autoridad de los padres que en la mayoría de los casos, respetan y no se entrometen. El conflicto que conlleva vivir, lo queramos o no, lo han experimentado a cada rato y han resuelto cada uno como buenamente pudieron. Errando unas veces y victoriosos otras. 

Los abuelos suelen tener mucho tiempo libre y es muy beneficioso que encuentren actividades que unan intereses, reforzando los lazos afectivos y regalándoles momentos inolvidables. Un legado riquísimo para cualquier nieto. La mejor herencia.

Los nietos pueden introducir al uso de las nuevas tecnologías a sus abuelos. Ellos si no quieren perderse esta oportunidad de estar “conectados” a la realidad del nieto y al nuevo mundo de Internet, deberán aprender nuevas herramientas y términos. Un esfuerzo que vale la pena. Una ilusión de ida y vuelta.

Por último os dejamos el siguiente hecho comprobado: los abuelos que tienen una estrecha relación con sus nietos suelen padecer menos depresiones. Lo han observado investigadores en un estudio del Instituto sobre el Envejecimiento de la Universidad de Boston. 

Un estudio publicado en la revista Anuario de Psicología de la Universidad de Barcelona revelaba curiosos datos:

Los abuelos y abuelas de más edad representan sobre todo papeles conciliadores.

Los chicos ven a sus abuelos de forma más distante, mientras que las chicas informan de una más fuerte relación.

Mientras que los abuelos proporcionan conocimiento de la vejez y del pasado familiar (algo confirmado ya en otras investigaciones), las abuelas ejercen como cuidadoras y se encuentran más cerca de la realidad cotidiana.

Los abuelos de la línea paterna se ven como figuras distantes, mientras que a los abuelos y abuelas de la línea materna se les percibe como representando una gran variedad de roles positivos en la vida de los adolescentes.

Foto: OakleyOriginals