La mayoría de nosotros hemos tenido momentos en los que no pudimos encontrar nada satisfactorio para hacer o no pudimos mantener nuestra atención enfocada en una conferencia o un libro. Si nos pidieran que describieramos cómo nos sentíamos en ese momento, probablemente habríamos respondido “aburrido/a”.

El aburrimiento no surge necesariamente de no tener nada interesante que hacer. Por ejemplo, probablemente puedes recordarte sentado tranquilamente viendo el sol lentamente y estar completamente cautivado por el momento. Ahora compara éso con otro momento en el que usted también se sentó en silencio y se sentía terriblemente aburrido/a. “Lo que hace la diferencia es si durante un momento de baja estimulación hay sentimientos desagradables en el fondo. Muchos de nosotros habitualmente nos distraemos de los sentimientos desagradables a través del entretenimiento o la actividad, como comprobar a cada rato nuestros teléfonos o ver la televisión”, dice el Dr. Ronald Siegel, un psicólogo de la Escuela de Medicina de Harvard y el editor médico del Harvard Special Health Report, Positive Psychology. “A veces, cuando hay poco que involucrarnos, esos sentimientos desagradables burbujean en nuestra conciencia y sentimos algo desagradable, que identificamos como aburrimiento. Otras veces nos conformamos con estar presentes -como cuando disfrutamos de una puesta de sol”.

Cómo superar el aburrimiento

Hay dos enfoques generales para combatir el aburrimiento, según el Dr. Siegel.

Cree sus propias distracciones. Hacerlo puede ser productivo. Mientras conduce intente recordar un poema que aprendió en la niñez o pensar en nuevos lugares a explorar en sus vacaciones próximas. Sin embargo, la búsqueda de alternativas puede ser problemático. Algunas personas pueden incluso comer en exceso, beber demasiado, jugar, o comprar compulsivamente para proporcionar la distracción que buscan”.

Ponga interés en su aburrimiento (y sus causas). Explore sus sentimientos subyacentes. La próxima vez que se aburra, preguntémonos exactamente lo que estamos experimentando en este momento. ¿Estás molesto, ansioso, temeroso o triste? Trate de llegar al origen de sus sentimientos. ¿Por qué estás molesto? ¿Cuál es la causa de su ansiedad? ¿De qué estás asustado? ¿Por qué estás triste?

Si usted está “cronicamente” aburrido, podría considerar la práctica mindfulness. Al centrarse en el aquí y el ahora, muchas personas que practican la atención consciente encuentran que son más capaces de formar conexiones profundas con los demás y participar mejor en el mundo.

Si así no lo logra, el asesoramiento de un profesional de salud mental puede ayudar. El aburrimiento crónico puede ser un signo de una condición subyacente como la depresión o el trastorno por déficit de atención.

Fuente: Harvard Health Publications

El aburrimiento puede ser un catalizador de la reflexión, la inspiración, el humor y la diversión.

Y a propósito del tema, ya tenemos un libro para no combatir el tedio sino disfrutarlo y sacarle el máximo provecho.

El Arte de Aburrirse. Por qué niños y adultos necesitamos más aburrimiento en nuestras vidas.
En la actual era de la información estamos tan conectados con la tecnología, y tenemos tantas maneras de pasar nuestro tiempo libre que ni siquiera deberíamos saber a qué se parece el aburrimiento. Sin embargo, el aburrimiento parece ir en aumento, y cuanta más estimulación recibimos, más deseamos. Estamos perdiendo la habilidad de tolerar la repetición y la rutina de la vida cotidiana. En este volumen, Sandi Mann lleva a cabo una innovadora investigación para explicar cómo actuamos, reaccionamos y superamos el aburrimiento. Sostiene que existe un lado positivo del aburrimiento, y que este puede ser un catalizador para el humor, la diversión, la reflexión, la creatividad y la inspiración, y que la solución al “problema del aburrimiento” es potenciarlo en lugar de evitarlo: concedernos a nosotros mismos periodos de tiempo alejados de la constante estimulación puede enriquecer nuestras vidas, así que deberíamos abrazar el aburrimiento y valorar positivamente el tiempo de inactividad.

El tiempo de inacción fomenta la creatividad y el desarrollo interior . El alto nivel de estimulación hace que cada vez se necesite más acción