El cambio social que se está desarrollando en España nos obliga a plantearnos la eficacia y eficiencia de los recursos para personas mayores que existen en la actualidad. El crecimiento demográfico, el auge del modelo de atención integral y centrada en la persona, y el debilitamiento de las redes de apoyos informales,  obliga al sistema de ayuda a domicilio tradicional a evolucionar hacia un sistema de atención innovador, profesional y ético. Este sistema posee como base y referente la expresa necesidad de las personas mayores a permanecer en su domicilio, independientemente de su situación de dependencia, y durante el mayor tiempo posible, sino todo.

La atención social al envejecimiento y el soporte adecuado a éste, es responsabilidad de todos, por lo que ya comienzan a aparecer recursos y programas innovadores cuya principal cualidad es la flexibilidad para poner adaptarse a cualquier persona que requiera apoyos en el hogar. 

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Este carácter flexible pasa por otorgar a cada persona su condición de persona, su singularidad y su individualidad, proponiendo una atención lo más integral posible.

El servicio de ayuda a domicilio tradicional se limita a profesionales de atención directa que proporcionan los cuidados básicos y limpieza de hogar, tareas que actualmente también son demandadas, pero no son las únicas. Este recurso se encuentra en una situación de evolución en la que  se va alejando del modelo biomédico y se va situando bajo el paraguas del modelo psicosocial, en el que impera una actitud de respeto su proyecto de vida y derecho de autonomía. 

Un parte fundamental del de esta evolución, son los profesionales de atención directa, ya que a través del conocimiento biográfico de la persona y aptitudes como la  empatía y la escucha activa, acompañan a la persona en su  proyecto de vida. Es importante añadir, que de igual manera son relevantes las aptitudes citadas como una formación profesional real.

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Como se ha indicado, una parte fundamental es la relación y el vínculo que se puede y se debe crear entre el profesional de atención directa y la persona que requiere apoyo, por lo que no es suficiente con la mera búsqueda de un profesional para una persona en su domicilio.

Un servicio de atención a domicilio eficaz conlleva una gestión de cada caso adecuada, en la que  se ponga a  disposición de cada uno todos los recursos de la comunidad necesarios para que pueda permanecer en su hogar y participando de su comunidad.

Desde Atención Integral a la Dependencia, abogamos por un servicio domiciliario en el que se cuente con la figura del profesional de referencia, haciéndolo partícipe junto con la persona y su familia, de un plan de apoyos lo más significativo posible para la persona mayor. 

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Además, consideramos que es importante acompañar a la familia,  profesional y a la persona, por lo que ponemos a su disposición toda nuestra experiencia profesional y llevamos a cabo la metodología de gestión de casos, ofreciendo así la atención integral que requiere cada persona en su entorno.

A través de esta metodología, se realiza un seguimiento constante de las necesidades de la persona en su domicilio, garantizando la satisfacción de éstas, y evitando situaciones de dependencia mayores o insatisfacción que puedan poner en peligro su calidad de vida.

En conclusión,  se requieren servicios de atención a domicilio innovadores, creativos y de carácter integral, en los que se coloque a la persona y sus necesidades reales en el centro del acompañamiento, dejando de lado la mera gestión de búsqueda del profesional que tan despersonalización e insatisfacción provoca en las personas con necesidades de apoyo y sus familias.

Autores:

CARMEN MARTÍNEZ. Directora de Atención Integral a la Dependencia, Terapeuta Ocupacional master en Atención Integral y Centrada en la Persona y Postgrado en dirección de centros de servicios sociales. Formadora y asesora en implantación del modelo ACP y en Eliminación/reducción de sujeciones físicas en personas mayores.

VÍCTOR ARAGONÉS. CEO de Atención Integral a la Dependencia, Director de desarrollo de Beprevent. Terapeuta ocupacional y Psicólogo, máster en Salud Mental, postgrado en dirección de centros de servicios sociales. Experto y formador en el modelo AICP y Eliminación/reducción de sujeciones físicas en personas mayores. 

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