El pasado mes de julio, el amigo Sylvester estrenaba década (70) y al mismo tiempo nos sorprendía con la honestidad. “Lo mejor de hacerse mayor es… nada. No hay nada bueno en hacerse viejo”. Parece que lo tiene claro pero las declaraciones continuaban ya en esta línea. “Me gusta que cada día me olvido de algo nuevo. Es cierto que te beneficias de la sabiduría y creo que tu alma se hace un poquito más grande, y te vuelves más tolerante y más capaz de perdonar. Recuerdo a mi padre, que era un tipo muy duro, en su lecho de muerte. Sus últimas palabras para mí fueron: ‘Aprende a perdonar. No estés siempre enfadado. Solo aprende a perdonar’. A mí me dejaron alucinado. Así que es cierto que tienes más sabiduría y aprendes que tienes que disfrutar del viaje mientras dura”. Texto extraído de una entrevista al portal Deadline.

Ejercicios de alto rendimiento, dietas nada equilibradas, anabolizantes y la misma afición a la cirugía que su madre parece que le están pasando factura. Artrosis quizá. Depresión tal vez. “Lo peor de todo creo que es el dolor de espalda”.

Sin embargo, de nuevo parece que ha encontrado aspectos positivos a esta etapa vital en el plano interpretativo. Cuando los músculos ya no están definidos y tersos. Sale al actor a reivindicar lo siguiente: “Lo que quiero hacer realmente es prestar más atención a la gente cuando me presenta un proyecto que supone un desafío y que es adecuado para mi edad, me gustaría explorar ese camino. He tenido mucha suerte con las películas de acción, y eso ha sido muy gratificante… Me fijo en Clint Eastwood, que ha dejado el listón muy alto, y es un buen ejemplo de cómo puedes actuar y dirigir y hacer trabajos de calidad en la parte final de tu vida. Ese es mi objetivo”.

Parece que no es del todo malo. Gracias, Sylvester por rectificar. #TeQueremos 🙂