El auditorio lleno era señal de que el evento había generado una gran expectativa. No era para menos porque pocas veces se aborda un tema tan controvertido. Verdaderamente, ser testigos (como lo fuimos) de esta jornada nos hace muy dichosos.
La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) acogió en Talavera de la Reina la jornada ‘Eliminación de sujeciones físicas en centros sociosanitarios: por un entorno libre’, organizada por la Facultad de Terapia Ocupacional, Logopedia y Enfermería y dirigida a estudiantes y profesionales en ejercicio. La iniciativa ha puesto de manifiesto “el compromiso de la Universidad con la dignidad y los derechos humanos de las personas a las que atendemos los profesionales sociosanitarios”, según el vicedecano del centro, Pablo A. Cantero que también es presidente de Coptoex, Colegio de Terapeutas Ocupacionales de Extremadura.

En el transcurso de la jornada, en la que participaron más de cien personas entre estudiantes y cuidadores profesionales, el terapeuta ocupacional y director de Atención Integral a la Dependencia (AID), Víctor Aragonés, valoró la necesidad de “apostar por un cambio en la cultura de atención y cuidados a las personas mayores en donde se prime la defensa de una ética asistencia adecuada”.  Según indicó el ponente, “no cabe cuidar con sujeciones y para ello es imprescindible un cambio de mentalidad en los profesionales que atendemos a las personas mayores”.

“Cuando hay un problema de alteración de conducta o deambulación errática, por ejemplo es porque hay un problema y sobre todo una necesidad que no está cubierta”, dijo el psicólogo y terapeuta ocupacional a la audiencia ‘preocupada’ por los miedos que supone este nuevo cultura de los cuidados.

Su compañera y socia de AID, la también Terapeuta Ocupacional, Carmen Martínez compartió con la audiencia su preocupación ante el paternalismo y la sobreprotección (también el ‘por si acaso’) de los profesionales que trabajan en el ámbito de los servicios sociales y la geriatría. Añadiendo y enumerando todas las consecuencias negativas que esas sujeciones provocan en la vida y la salud de la persona mayor.

“Existen muchos estudios científicos que evidencian que lo terapéutico es la eliminación total y hay herramientas, ayudas técnicas y métodos de trabajo para conseguirlo sin sobrecargar al auxiliar geriátrico y garantizando la integridad del anciano y sus familias.”

“Asumir que las caídas son parte de la vida nos debe hacer dotar a estos espacios de una seguridad ambiental para que el paciente anciano viva cómodo y con calidad de vida”, terminaba la intervención de esta profesional de la terapia ocupacional.

Porque ser libre no es solamente desatarse las propias cadenas, sino vivir de una forma que respete y mejore la libertad de los demás. Nelson MandelaPresidente de Sudáfrica. 1994-1999 (1918-2013)

A debate – “Diversidad cultural y tolerancia”

Por su parte, la activista Patricia Rey Artime (@Cronica_Perdida), que se autodenomina “polidiagnosticada por la psiquiatría, sufriendo los procesos de psiquiatrización y despsiquiatrización”, insistió en la importancia de un cambio de cultura “que permita acoger la locura de manera comunitaria y colectiva; lo que nos cura son las relaciones de calidad”. En este sentido, insistió en que “para desatar lo primero es no querer atar”.

Como alternativas, el psicólogo Pablo Fernández planteó algunos modelos de intervención y cuidados que se están llevando a cabo tanto en España como en otros países en los que prima la horizontalidad en los equipos, la atención que incorpora los saberes de las propias personas con enfermedad mental o la inclusión de otras disciplinas que han estudiado la violencia y otras formas de dominación.

En la presentación de la jornada, el vicedecano de la Facultad de Terapia Ocupacional, Logopedia y Enfermería, Pablo A. Cantero, subrayó que “el compromiso de la Universidad debe estar con la dignidad y los derechos humanos de las personas a las que atendemos los profesionales sociosanitarios” y valoró la pertinencia de la iniciativa, puesto que “un espacio como este nos puede servir para fortalecer ese compromiso”.

“Las enfermeras estamos asumiendo este rol de líder”, Ingrid Bullich