Para finalizar la serie de reflexiones que propusimos en relación al maltrato, abordaremos en esta ocasión cómo se asocia la edad y/en los malos tratos. Si el espacio privado y la relación de confianza han sido vistos como contexto inmediato y relacional, es incuestionable abordar la edad desde la posición del mayor a través del patrón formado por la actitud social y el valor que se otorga a las personas mayores en el espacio social. 

Nuestra sociedad es la representación social de los valores hacia un colectivo o los valores sociales que “maniobran” sobre un colectivo en una sociedad. Uno primero u otro después, no difieren del resultado sobre las acciones y actuaciones hacia las personas mayores si caminan bajo el mismo prisma. De esta representación, depende en una gran mayoría los estándares y/o  el valor añadido de las respuestas  y las expectativas que del grupo se pudieran esperar. Simone de Beauvoir afirmaba que “la sociedad impone en una inmensa mayoría un nivel de vida tan miserable a los ancianos que viejo y pobre se transforma en un pleonasmo”. La historia, nos ha mostrado  desde cualquiera de sus escenarios, un marcado  rechazo continuo a “la senectute”: desde la Grecia clásica, pasando por la Edad Media,  hasta nuestros días.

Nuestra sociedad marca el proceso de envejecimiento como una cuestión individual, a la que transforma en un proceso individualista, de ahí su carácter privado y la reducción de los espacios de atención a las relaciones de confianza “primarias”, a los denominados círculos íntimos; la familia y los amigos que ya vimos en la primera entrada.

Demos la vuelta a las exposiciones que hemos realizado durante estos meses y digamos ahora que, la edad, marca la intensidad del ámbito privado y los límites en la relación de confianza. ¿Cómo índice el modelo social que en relación a la vejez se establece en los mecanismos de auto eficacia de la persona mayor? La forma en que la sociedad aviste un colectivo y lo posicione socialmente, marcará los ejes de acción y por tanto, la amplitud de movimientos de las mismas hacia cualquiera de los ejes, un trato social adecuado, versus un trato no adecuado, y la capacidad de respuesta “individual” ante una acción maleficente dentro de un proceso marcado socialmente como individualista: dejamos a la persona mayor con escaso margen de respuesta ante el maltrato. Los profesionales debiéramos trabajar sobre factores de protección-autoprotección. 

Nos queda un largo camino cuando, los mismos profesionales, accionamos niveles de protección homogéneos y aún edadistas, donde reducimos posiblemente bajo una protección mal entendida y socialmente tolerada a funciones afectivas a las personas mayores. Baste pensar, que “protegemos homogenizando” justamente por la edad, adviértase los modelos de protección institucionales. Ante una respuesta homogénea de protección, intensificamos una situación de malos tratos en la medida que la acción resistente que dificulta el acceso al ámbito privado, y la validación, mal entendida, de la relación de confianza, se acentúa como menos “ mal-eficiente “ en uno y otro como garante de protección , ante la generalidad que automatiza lo cotidiano.

Baste pensar, que, solo por la edad, transformamos en “abuelos”, a las personas mayores, cuando algunos, ni siquiera fueron padres…y solo…exclusivamente, por la edad…reducimos a la persona mayor a esferas afectivas con el consiguiente valor indexado del maltrato  al ámbito privado y a la relación de confianza , que es donde, mayoritariamente se ubican los roles afectivos a los que hemos reducido a las personas mayores y su “eje de acción”.

Entradas anteriores: 

Maltrato en personas mayores: de la cuestión privada a la actuación pública.

Maltrato en personas mayores: la relación de confianza entre el causado y el causante.

La autora:

Rosa Gómez Trenado es Trabajadora Social y Experta en intervención social ante el maltrato a Mayores. Ha sido miembro de equipos de intervención específica ante situaciones de  Maltrato y  Riesgo Social en Mayores desde los Servicios Sociales Comunitarios en la Administración Local. Tiene publicados diversos artículos sobre metodologías de intervención y manuales sobre actuación ante el Riesgo Social y el Maltrato en Mayores. Es docente de cursos específicos, así como dirige formación especializada en la materia.

Referencias y notas:

Beauvoir, Simone de: “La Vejez” traducción de Aurora Bernárdez, primera reimp; Edhasa, Barcelona, 1989, p 13.

Imagen: Novela gráfica “Arrugas”, de Paco Roca.