Si en la anterior entrada hablábamos del espacio privado donde se suceden las acciones, en términos de acción -protección,  podemos determinar que en el espacio  privado y en su entorno próximo se genera la relación de confianza, que favorece que los factores determinantes se den en este espacio , con escasos espectadores.

En la medida que el entorno relacional se ve limitado de manera activa o pasiva por el estadio evolutivo, la relación de confianza se reduce en cantidad, está menos diversificada  y se intensifica en acciones de agentes en ese reducido espacio . 

La relación de confianza viene gestada desde el tiempo, desde los vínculos que se establecen, sean afectos de redes primarias  o no, desde la finalidad de los mismos al que cabe unir  la posible relación de dependencia física y/o emocional  y/o  el sentido de pertenencia al que la persona mayor, víctima, subyace. Esto genera una trabazón de indicadores a tener presentes en la intervención social por la multidimensionalidad de las actuaciones y la comprensión de la perspectiva de la persona mayor. Nos centraremos solo en la persona mayor por ser el objeto de la intervención social, contextualizado desde los Servicios Sociales de Atención Primaria, como aludíamos en la reflexión de la anterior entrada: Maltrato en personas mayores: de la cuestión privada a la actuación pública.

En su espacio, la persona mayor establece una conexión directa de su bienestar en la acomodación entre las pautas de acción que se dan en el espacio privado, la categorización que de la realidad hace y la consolidación de una identidad estable y coherente, acorde a la trayectoria de vida.

La familia y el entorno próximo son redes primarias por vínculos; las primeras lo son por vínculos de consanguinidad y, de manera sustitutiva a la red primaria, las segundas aparecen en una misma relación de confianza, por co-responsabilidad. Los denominados círculos de proximidad y las responsabilidades que de ellos derivan, Noddings (1984).

Por otro lado, cabe aludir al vinculo con el hogar como elemento que genera, y fortalece la relación de confianza. Está basado en la función aglutinante familiar donde se concentran las relaciones. La vivienda, la familia, y el entorno cotidiano argumentan en la víctima la reminiscencia. El espacio privado ahora y la relación de confianza se unen para “amortiguar” la situación de maltrato y por tanto el desorden externo que supondrá a la persona mayor la intervención de los profesionales. La relación de confianza forma parte de las rutinas y del uso que de ellas hace, en ocasiones generando que la dinámica relacional que se establece aunque la considere inadecuada se vuelva “segura” ante nuevas propuestas.

Abordar la relación de confianza implica prestar atención dirigida al interés práctico de la rutina, a lo continuo y lo conocido para la persona mayor. Teniendo presentes los soportes que en la persona mayor retroalimentan la relación de confianza dentro del espacio privado, trabajar con ella implica tener presente el conocimiento biográfico y la interpretación que a ésta da, a través de la narración de la historia de vida. Tendremos que ser capaces de captar qué determina siendo capaces de reflexionar sobre lo “infraordinario”, Perec (2008). Tendremos presente que,  lo infraordinario,  permite explorar dimensiones de la acción en la que la persona mayor participa, incluso cuando no es capaz de llevarla a cabo en la medida que lo desvincula de sus caracteres pragmáticos y finalistas.

La relación de confianza dentro de las situaciones de maltrato permite a la persona mayor funcionar en lo conocido, en lo ritualizado desde su propio relato de vida, debiendo ser  altamente valorado en el proceso de intervención si queremos reducir los factores de riesgo que determinaron la valoración diagnóstica de maltrato. 

La autora:

Rosa Gómez Trenado es Trabajadora Social y Experta en intervención social ante el maltrato a Mayores. Ha sido miembro de equipos de intervención específica ante situaciones de  Maltrato y  Riesgo Social en Mayores desde los Servicios Sociales Comunitarios en la Administración Local. Tiene publicados diversos artículos sobre metodologías de intervención y manuales sobre actuación ante el Riesgo Social y el Maltrato en Mayores. Es docente de cursos específicos, así como dirige formación especializada en la materia.

Referencias y notas:

Bonete Perales, E. (2009) “Etica de la Dependencia” .Editorial Tecnos. Madrid Pag 76.

Perec, G (2008). Lo infraordinario .Editorial Impedimenta.Paris.