El “mundo” envejece de manera acelerada. En 2040, según las estadísticas internacionales seremos 1,3 billones de mayores habitando el planeta y la pirámide poblacional cambiará por primera vez su formato, invirtiendo su actual base. El impacto de este fenómeno en las sociedades y en el planeta aún no ha sido dimensionado. Mientras tanto se puede prever que afectará de inmediato a la economía de los países y de las familias, ya que conllevará profundos aumentos en los gastos públicos (inevitables en los países ricos y pobres) sin contar con el desequilibrio entre trabajadores y jubilados, engordando negativamente a la Seguridad Social.

Este proceso de envejecimiento poblacional es un fenómeno sociodemográfico, Berquo (1991), caracterizado por el crecimiento demográfico proporcional de personas en edad avanzada, como resultado directo de las bajas tasas de fecundidad y de la longevidad, lo que impacta en toda la estructura edataria de la población mundial. Biológicamente, el envejecimiento humano (Jekel-Neto et al., 2002), se caracteriza como un “proceso normal e individual, en el que ocurren cambios fisiológicos, psicológicos y cognitivos”.

A pesar de todos los pronósticos, en su mayoría, negativos, vislumbrados para esta fase de la vida, es necesario abrirnos al debate desde todas las perspectivas para vivirla con provecho.

La vejez es un momento donde los sueños deben realizarse, por fin, los hijos están criados, los nietos bendecidos y la vida toda por delante, con las tareas cumplidas, para simplemente VIVIR. ¿Cómo optimizar las vivencias junto a aquellos a los que amamos?

Algunas personas tardarían años en encontrar la respuesta. Entretanto, puede decirse que el envejecimiento SIN ÉXITO, puede ser prevenido en muchos aspectos. Uno de los temas que puede traer el envejecimiento bien sucedido es la ALEGRIA de la vivencia en familia. Entonces, ¿por qué no poner en valor la convivencia familiar en este período y ser completamente FELIZ? 

Todavía, se hace imperioso, a quién no sabe el valor de la familia, aprender a convivir alegre y consecuentemente feliz con sus familiares en el envejecimiento. Esa perspectiva pasa por una serie de factores individuales que deberán ser observados y trabajados. Resulta vital que seamos “resueltos” con unos mismos, amarnos en primer lugar, para poder dar amor a los demás. No se da lo que no se tiene. Aquí presentamos CINCO CONCEPTOS claves para la entrada triunfal en la Tercera Edad en familia:

1 – EL DESPERTAR DE LA CONSCIENCIA – En cuanto sentimiento que da soporte a la percepción individual de lo que se pasa con su propia vida, dándole capacidad para discernir sobre el conjunto de valores morales que definen sobre lo cierto y lo errado y “sobre los juicios, acciones o intenciones relacionadas con alguien o consigo mismo”. El envejecimiento es inexorable y llega a todos independiente de la clase social, raza o religión. Así, nada de juzgar y condenar yernos y nueras, criticar el criar de los nietos, o crear conflictos innecesarios. Si no tiene nada positivo que decir, no diga nada. Nadie tiene culpa de su dolor en las rodillas, no sobrecargue los parientes próximos con los posibles infortunios que usted siente.

Llegar a la Tercera Edad con seguridad y salud es un gran paso para que la vida en familia sea digna y amable. Pero recuerde que la responsabilidad de prepararse para el envejecimiento es solamente suya y suele empezar mucho antes de envejecer. Escoja de un estilo de vida saludable; practique actividad física regularmente; realice exámenes preventivos regulares; sueño de calidad con las horas necesarias; evite el stress y alimentese de apreciando la calidad. La certeza de que cada uno tiene una historia de vida a cumplir y, que como usted, en su tiempo, ha hecho sus elecciones, usted no deberá interferir en la historia de vida de nadie. Otra tema que deberemos tener en cuenta es que nosotros no tenemos el poder de cambiar el rumbo de la vida del otro, de juzgarlo, o sea, de controlar el mundo, y eso va a liberarlo de una carga enorme de aburrimientos, dejándole más libre y en Paz con uno mismo y dando paz a sus familiares. También es el momento de los autocuidados.

2 – LA PERCEPCIÓN DE QUE EXISTE FÉ – Una pregunta que hago al ver muchos mayores en los hospitales y enfermos en sus casas es: ¿por qué esta es la edad del sufrimiento? Revisando las teorías que rezan mil razones para las enfermedades en la vejez, como el estilo que la persona ha llevado en el histórico de su vida (si ha fumado, si ha bebido, si no hizo ejercicio, si vivió estresado, la carga genética, los accidentes), pero en la literatura poco se encuentra sobre los beneficios de la fe en un nivel superior de consciencia.

3 – EL EJERCÍCIO DEL ALTRUISMO – El altruista no está centrado en uno mismo. Sabe que en el mundo existen otras personas además de él mismo. Es libre del egoísmo. Tener ese sentimiento en el corazón es un privilegio de pocos, pero puede ser de muchos. ¿Cuánto somos capaces de empalizar con el sufrimiento ajeno y de la manera más precisa, sin esperar nada en cambio?

Dar algo material es interesante, imagina dar un poco de ti mismo. Entregue su tiempo, voluntariamente, a cambio de nada, tan solo para llevar un poco de felicidad al otro, aunque a veces, ni conozca.

Esos actos/gestos consolidan la percepción de que el crecimiento espiritual en este momento justo es inexorable. Personas muy grandes y muy mayores como Mahatma Gandhi o Madre Teresa de Calcutá, entre otros, nos han dado su muestra de que no hay edad para ser generoso. Recuerde que el altruismo trae más felicidad a quién lo hace, que a quién lo recibe.

4 – LA BUSQUEDA DE LA RESILIENCIA – No es por tontería que también se llama de resiliente a la persona resistente. Segundo el Diccionario. “Resiliencia es la capacidad que un cuerpo u espíritu posee de retornar a su estado original, que sofrió deformidades debido a un grande choque físico u emocional”. La resiliencia viene del entendimiento de que ni todo ocurre de acuerdo con nuestra voluntad, que el universo tiene una manera propia de funcionar, un tiempo diferente del nuestro. Cualquiera que sea la adversidad levántese, adáptese y viva. No tenga pena de uno mismo. ¡Ocúpese! “Si la vida le da un limón, haga una limonada y aprovéchela”. ¡Usted es fuerte hasta mismo cuando no lo sabe! Ayúdese a ser ayudado. Nadie le gusta de personas que desisten, que se sienten derrotadas.

5 – EL TODO PODEROSO AMOR – Sentimiento noble, poco reconocido y muchas veces vulgarmente utilizado. Queremos hacer justicia a este sentimiento que Jesús nos ha enseñado: “Así como yo os amé, ámense también unos a los otros” Juan 13:34b. Descubran cuanto antes el Amor que hay dentro de cada uno de nosotros. Sin duda significará una enorme diferencia en su vida. Observe que muchas personas sólo lo descubren a través del DOLOR o cuando viven una adversidad violenta. ¿Usted ya se ha preguntado porque rezan los enfermos? Cuando eso ocurre se inicia lo que llamo de “Camino del Amor”. Amar será siempre la mejor “pastilla” para tornar las relaciones familiares en relaciones vivas y agradables.

El gran secreto viene cuando se quita la falsa fortaleza, cuando nos admitimos frágiles, y con humildad reconocemos que “nada somos”. Con el corazón abierto, lo que aparece es el AMOR, primero por uno mismo, después el AMOR al próximo, al planeta. Empezamos a ver las “posibilidades” individuales. El Amor nos enseña a COMPRENDER. Basta de mirarnos a nuestras propias competencias. La mayoría de nosotros no consigue resolver un problema simple de ecuación de segundo grado. Pero muchas veces queremos que las personas alrededor resuelvan y entiendas temas más complejos. Ver eso es una dádiva. Es a partir de la comprensión del vivir y del poder de amar que vamos a entender, aprender y sentir que el Universo juega a nuestro favor.

El tiempo que le queda, dedíquelo a amar y regalar felicidad. Qué sean muchos años y también, muchos momentos llenos de gratitud hacia la ciencia y su familia.

Terezinha Lima Silva, MSc, PhD – UnATI/UEA (AM)